William Doyle ID

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William Doyle ID

Mensaje por William Doyle el Dom Mar 25, 2018 8:19 pm

WILLIAM LEONARD DOYLE
Ficha de personaje
CIUDADANO | LIBRERO / ASESINO A SUELDO | ZOMBIE | SUKE
Personalidad:

Se podría decir que la personalidad de Will es… Cambiante. Tiene diferentes capas y estados dependiendo del hambre que siente en el momento, puesto que es un factor que influye enormemente en su conducta. Por ejemplo, está la personalidad dulce y tranquila reflectada en su persona cuando está con el estómago lleno. Procura mantener esta como la principal, aunque no siempre lo consigue. Es dulce, alegre y relajado, amistoso, dirían muchos, y con ganas de contribuir a la humanidad de la cual proviene. No disfruta de las grandes multitudes, sobre todo por su paranoia, pero aún así se esfuerza en ayudar si se ve en posibilidad de hacerlo, aunque esto llame la atención del público. Básicamente es el amigo y amante que cualquier persona normal querría tener.

Sin embargo, cada hora que nos alejamos desde la última comida, más salen a relucir los años que pasó encerrado en el laboratorio experimental. Paranoia, bipolaridad, psicopatía… Hay muchas formas de nombrar lo que William puede aparentar ser. Después de todo, no es más que comprensible que uno pierda algún que otro tornillo tras lo que pasó. Los años de torturas y tratos inhumanos dejaron rastros incurables en su personalidad, y el detalle de haberse convertido en un no muerto tampoco es que ayude demasiado. Tiende a sufrir ataques de impulsividad, poco o ningún sentido alguno por lo moral o común en términos humanos y arranques primitivos típicos de un depredador en la cima de la pirámide alimenticia.

Algunos podrían denominar esto como una doble personalidad. Bien, no estarían mal encaminados. Después de todo las personalidades alternas surgen al tratar las personas de superar experiencias traumáticas y dolorosas. Pero se podría decir que es algo más complicado que solo eso, pues no se puede ignorar el cambio físico que Will tuvo que experimentar. En general, la regla básica es “Mantenlo alimentado y será el cachorro más dulce que jamás hayas visto. Quitale la comida, y, bueno… Te volverás comida.”

Gustos y disgustos:

GUSTOS:

· La carne humana.
· Leer.
· La música clásica.
· Los lugares oscuros.
· Las pistolas.
· El teatro.

DISGUSTOS:

· Las multitudes.
· Las fuerzas de la ley.
· Los pájaros.
· La soledad.
· El fútbol.
· Los hombres muy peludos.


Apariencia:
William es un sujeto alto y delgado, llegando a los 176 centímetros de pies a cabeza, si es que no hace trampa arrancando algún trozo de su cuerpo para alargarse un poco más. Su figura no es musculosa en absoluto, sino más bien suave y blandurria, de tacto frío como el hielo. Sus manos son, en apariencia, delicadas, pero llenas en tenues y pálidas cicatrices marcando el paso del aprendizaje que tuvo que cursar con la aguja y el hilo, las mismas que, en diferentes largos y tamaños, decoran los recorridos de su cuerpo. Sus hombros son más bien estrechos, haciéndole ver inofensivo a ojo ingenuo.

Sus labios son finos pero jugosos, nariz pequeña y ligeramente puntiaguda, orejas sensibles y ojos apagados, del color del musgo dormido en las profundidades de un bosque milenario, donde no le llega la luz del sol. Su corona; un cabello rubio tan claro que suele ser confundido con el blanco color de la nieve al caer en invierno. Y su mirada, su triste y expresiva mirada, es la joya otorgada a aquellos que “sobreviven”.



NAGITO KOMAEDA — DANGANRONPA


Historia:

Will, como le llamaban sus padres, fue un niño sano y alegre, nativo de las verdes y hermosas praderas del norte de Inglaterra, en la frontera con Escocia. Desde joven le fue brindado el amor y cariño que todo infante debería de recibir. Creció bien, comió bien, durmió bien. Los primeros años de su vida en este mundo debieron de haber sido los más felices que nunca tuvo. Los más felices y los más normales, habría que recalcar. No era más que un humano del montón, un dulce niño con familia y amigos, empezando parvulario, cursando primaria, siguiendo con… No. Esa no era la continuación. No había nada más esperando para él, pues antes de empezar secundaria, Will murió.

Ocurrió de la nada. Estaba en clases cuando sucedió, con no más de once años de edad. Su visión empezó a nublarse y antes de poder avisar a nadie empezó a vomitar sangre, ahí mismo, enfrente de sus compañeros y profesor. Nadie supo qué hacer. El adulto de la sala llamó al del aula de al lado y mientras que uno llamaba a emergencias el otro trataba de mantener a William bajo consciencia. Era imposible. Después de vomitar litros y litros de su propio fluido carmesí cerró los ojos y se sumergió en una oscuridad de la cual nunca creyó despertar. Por desgracia; despertó.

Al abrir los ojos no pudo reconocer la habitación en la cual se encontraba. Se trataba de una sala blanca y aislada, con tan solo una sencilla cama de sábanas incoloras y rejas de acero que iban desde el suelo hasta el alto techo, separándolo de un espacio abierto y levemente iluminado de tonos amarillos. Al otro lado pudo ver más rejas, escuchar sonidos aterrorizadores, escalofriantes, desesperados… Se levantó y trató de llegar hacia el frío acero, pero el canto de las cadenas de su cuello y pies no le dejó continuar. Se asustó, apretando con fuerza la simple túnica blanca y estéril que ahora protegía su cuerpo indefenso, pero lo peor, lo peor de todo, era el hambre… Sentía tal hambre que no podía soportarlo. Un hambre que le desgarraba por dentro. Un hambre que le nublaba la mente, el pensamiento… Ese fue el primer día de su emprisionamiento.

Desde ese día Will aprendió muchas cosas. Aprendió a comportarse, pues le temía a los castigos que recibía de la gente en batas blancas si no escuchaba. Aprendió que no había nadie esperándolo fuera de esas paredes que le retenían, pues para el resto del mundo, él había fallecido aquel día en el cual la oscuridad le había engullido. También aprendió que no estaba solo; otros, de todas las edades, colores, géneros y procedencias le hacían compañía, y a veces, si así lo decidían, las personas en batas les dejaban interaccionar entre ellos, les dejaban conocerse. Aprendió que a veces aquello no era bueno, que a veces debía de luchar para mantenerse con vida, y que a veces debía de callar y soportar el dolor para evitar la muerte. Aprendió que no había otro propósito en su vida que la supervivencia, que todo lo demás le había sido arrebatado, y tuvo que aprender a aceptar dicho destino. Aprendió a no decir todo en lo que pensaba, y a decir a veces lo que otros esperaban escuchar de él. Aprendió a vivir en soledad, a pesar de estar rodeado de personas. Pero sobre todo, aprendió sobre el dulce sabor de la carne, jugosa delicia humana bañada en sangre. Aprendió que, sí, puede que hubiesen cosas que no quería aprender, pero si no lo hacía, no quedaría nada para él. No habría nada. No tendría nada. No sería nada…

Pasaron los años y cuanto más aprendían de él los humanos en batas blancas menos le quedaba por aprender a William. Pero eso también debía de aprenderlo. Era necesario para que se diese cuenta de que, quizás, el valor de su vida no vida empezaba a serles insuficiente. Era necesario para despertar del sueño o pesadilla en la cual estaba encerrado. Por años observó con la esperanza de encontrar un modo de escape. Un fallo, una brecha, un milagro… Lo que fuese, pero nunca había dado con nada… Hasta poco después de su decimonoveno cumpleaños, cuando no él, sino alguien más había dado con la salida. Saltaron las alarmas y los barrotes de todos los presos se alzaron dándoles la ilusión de una efímera libertad. Aún estaban las cadenas, pero no resultaban un problema real. Hacía tiempo que había encontrado el punto más débil del metal, esperando por la oportunidad para poder deshacerse de su agarre. Se liberó, haciendo aún danzar sus restos tras de si, y antes de que llegasen los militares, armados hasta los dientes, pues sabía que no tardarían en aparecer, se metió en el camuflado conducto de ventilación. Se arrancó el microchip, hurgando en su cuello con sus desarregladas uñas y lo lanzó por una protuberancia que parecía caer hacia el mismísimo infierno. Después de eso procuró desaparecer cuanto antes, desesperado, pues no había más que muerte o prisión de donde había partido. Tiempo después, aprendió que no muchos lograron escapar de las facilidades que se habían vuelto el “hogar” de tantos. Pero en ese momento nada más importaba, solo sobrevivir. Solo la libertad que tanto ansiaba.

Al salir de ahí todo sucedió con gran rapidez. Vagó durante días en la despiadada madre naturaleza, sobreviviendo de los asquerosos animales con los que se encontraba. Con el tiempo llegó a una cabaña. De la cabaña pasó a las afueras de un pueblo perdido en la montaña. Del pueblo a la ciudad. Nunca dejó de aprender. Aprendió que se encontraba en un apartado estado del país de las oportunidades. Aprendió a conseguirse su propia comida. Aprendió a ganarse su dinero. Aprendió a buscarse un refugio. Y así siguió aprendiendo, con la única intención de sobrevivir, pues ¿qué otra cosa le quedaba? Con el tiempo tuvo que volver a emigrar. No podía permitirse el quedarse en un sitio por demasiado tiempo. No solo por su tendéncia paranóica, pues estaba seguro de que le buscaban, sino por la cantidad de muertes que podían pasar desapercibidas en un mismo lugar, aunque trataba de alimentarse de aquellos que no merecían vida alguna. Así fue que llegó a Diamond City, donde como antes aprendió a repetir el proceso de nuevo, una y otra vez. Encontró un lugar en el cual quedarse, un trabajo, una fuente de alimento… La librería en la que trabajaba era el lugar perfecto para relajarse y leer sobre las cosas que nunca llegó a aprender en su infancia y su trabajo de ocasional asesino a sueldo le aportaba tanto el dinero extra del cual recerría como de la cena de aquella noche. Así es como, tras casi seis meses en la ciudad, empezaba a acostumbrarse a su nueva vida allí, hasta que tuviese que volver a huir…

Habilidades y Debilidades:

· William puede regenerar su cuerpo siempre que consiga las partes de este que haya perdido y las mantenga unidas a él, con por ejemplo hilo y aguja, durante el tiempo necesario para que la carne vuelva a cerrar la herida.

- Dicha regeneración, aunque conveniente, deja cicatrices que nunca terminan de desaparecer, quedando como una pálida memoria del pasado. Además, para que esto funcione, el sujeto ha de estar bien alimentado, y eso ha de ser de carne humana.

· Will no necesita de comida humana, es más, el sabor se le hace repugnante. Por algún motivo soporta mejor los líquidos, lo cual le sirve para mantener las apariencias, pero tiene otras formas más convenientes, en cierto modo, de obtener sus energías.

- Evidentemente ese modo se refiere a la ingesta de humanos. Puede soportar días sin comer pero cuanto más tiempo pase más insoportable se volverá el hambre y más inestable se volverá su mente y personalidad.

· Will obtuvo una gran intolerancia al dolor. Este no desapareció por completo, pero es difícil que este le perturbe.

- Lo malo de ello es que a veces ni se percata de perder algún dedo, oreja o hasta brazo. Una vez tardó horas en encontrar su pulgar al no darse cuenta al cortarlo por accidente durante la preparación de una de sus comidas.

· A falta de percepción del dolor William ganó cierta fuerza sobre humana. Al no responder a las normas físicas de un humano normal puede hacer uso de una gran fuerza si lo requiere.

- Claro que esto tiene un efecto equivalente en su cuerpo, rompiéndolo a veces en pedazos como resultado. Por ello prefiere no usarlo más que para cazar y solo si es necesario.

· Por razones evidentes se ha vuelto un experto en el arte del asesinato o “caza”, como él le llama.

- Lo cual claramente perturba su consciencia sobre la importancia de la vida en si, no llegando a darle a veces el valor que se merece. Esto afecta fuertemente su salud mental y emocional.

· Ha desarroyado increíblemente el sentido del olfato, pudiendo identificar así la raza y calidad de su posible cena.

- Sin embargo, eso también significa que es capaz de oler con mayor facilidad sobre todo la específicamente apestosa comida humana, llegándo a hasta darle náuseas.


Extras

· El sexo es algo primitivo y natural que produce placer, como el matar, por lo que William disfruta de ello como todos los demás, sin importar género en realidad.

· De joven, antes de morir, empezó a aprender a tocar el piano, lo cual terminó de dominar al practicar con un teclado imaginario en sus largas horas de soledad en su celda en el laboratorio.

· Tiene una insana obsesión con los ojos. Para empezar, le fascinan estéticamente, sobre todo los de tonos inusuales, pero sobre todo, ama el cómo explotan con un “pop” entre sus dientes. Es su comida favorita.

· Tiene un congelador en el cual guarda a los humanos que caza para comer.

· Ha probado también otras razas, pero su preferencia suele dirigirse hacia la carne humana, aunque existen excepciones.

· Una vez trató de jugar fútbol, pero como su pierna, por X razones, no estaba exactamente completamente unida al resto de su cuerpo, salió volando al tratar de marcar gol. Desde entonces lo aborrece y evita.

· Mantiene su sexy y a veces muy pronunciado acento inglés.

· No recuerda muy bien a su familia, más que nada debido a las perturbadoras experiencias que experimentó tras morir, aunque incluso si les recordara, no podría regresar con ellos, pues es el primer lugar en donde le buscarían para volver a capturarlo.

· Evidentemente, utiliza un nombre falso desde que consiguió escapar. Es un milagro que recuerde aún su nombre verdadero.

· No sangra, pues el líquido negruzco es demasiado espeso. Tampoco va al baño.

· La única forma de matarle sería destruyendo su cerebro, sin importar los medios.

23 AÑOS



Última edición por William Doyle el Lun Mar 26, 2018 8:36 am, editado 2 veces
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Re: William Doyle ID

Mensaje por Benedict Townsend el Lun Mar 26, 2018 12:53 am

Ficha Denegada

Debes corregir los siguientes puntos:
-Añadir un gusto y un disgusto ya que son mínimo seis de cada uno.
-Las preguntas debes añadirlas también, no solo las respuestas.

Cuando hayas editado por favor postea nuevamente para revisar.
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Re: William Doyle ID

Mensaje por William Doyle el Lun Mar 26, 2018 5:32 am

Mis disculpas. Todo corregido~. *Le gruñe el estómago.*
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Re: William Doyle ID

Mensaje por Benedict Townsend el Lun Mar 26, 2018 9:06 pm

Ficha Aceptada

No olvides firmar el registro de personajes ocupados y enseguida se te dará color.

Bienvenido a Hayate School, disfruta tu estadía.
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Re: William Doyle ID

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