Expediente: Santiago Sinclair

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Expediente: Santiago Sinclair

Mensaje por Santiago Sinclair el Mar Feb 27, 2018 9:01 am

Santiago Sinclair
Ciudadano
Profesor de párvulo
Canadiense
27 años
Humano
Homosexual
Hijikata Toushiro
Activo
Gintama
  • Personalidad:
  • Santiago es un hombre que en primera instancia se impone por su expresión severa y por su porte, pero quien hable un poco con él, podrá conocer a una persona realmente adorable. Es de risa fácil, amable, una buena persona, de quienes ayudarán al que lo necesite sin precisar algo a cambio. Le hace el bien sin mirar a quien, tal y como le enseñó su madre, motivo por el cual no es de extrañar que ayude a quien no lo merece, pudiendo salir perdiendo tras ese tipo de cosas. No le importa, no es rencoroso ya que de partida no es de albergar sentimientos negativos, pero lo principal es que se le olvida el enojo con mucha facilidad, por eso aunque se le haga daño, si eso no afecta a su familia -donde es especialmente sensible- él no buscará venganza ni castigos. Podría decirse que cuando se trata de él resiste lo que corresponda, porque sus padres le enseñaron que no debía dejar que las malas circunstancias o que las malas personas fuesen un obstáculo. Es un hombre fuerte que tiende a cargar con más peso del que debería, prefiere eso a que lamentarse demasiado ante las cosas tristes que le han sucedido. No ha tenido una vida tormentosa, sabe bien que ha sido afortunado al poseer una familia numerosa y amorosa, pero hay cosas que si le han afectado bastante y que le siguen pesando en la actualidad. Trata pese a todo de ser un hombre optimista y trata de verle siempre el lado bueno a las cosas, de no quedarse con lo negativo y de obrar como le gustaría que otros hicieran con él.

    Santiago es un tipo lento, deben decirle las cosas lo más claras posibles porque no capta bien el sarcasmo o el cinismo, es de tomar las cosas literales, por lo que él tampoco es de ser sarcástico ni de ir con rodeos para hablar las cosas. Prefiere las cosas directas, sin mentiras ni adornos, no tanto porque mentir sea malo o porque los adornos sean innecesarios, sino que eso ayuda a que no lo comprenda bien. Es distraído y suele perderse en ensoñaciones, en recuerdos, a sus años se ha vuelto bastante nostálgico debido a la soledad que posee, la cual no consigue llenar al no tener a toda su familia y al no tener con quien compartir su vida.

    Desea poder encontrar a aquella persona especial, aquel con quien pueda llegar a ser viejo, tener familia, con quien criar una mascota, con quien tener un huerto, con quien casarse. Espera poder encontrar a alguien, lo anhela desde que vio lo felices que eran sus padres y las parejas que sus propios hermanos tuvieron. Añora poder reír como ellos y, aunque no pueda tener hijos al ser gay, espera poder tener la oportunidad de adoptar y tener de esa forma una familia. Por su cuenta podría mantener un hijo y lo sabe, por como es sería un buen padre, pero es bastante tradicional pese a todo y quiere casarse antes de tener un hijo, quiere darle un hogar con dos padres, no solo con uno. Es un sujeto romántico, detallista, le gusta conquistar al fruto de su atracción, es capaz de mostrarse galante, caballeroso, aunque eso en la práctica no le ha funcionado bien. Pese a todo no se ha rendido, sabe que hay una persona en el mundo 'nacida para él', aunque no crea específicamente en el destino o en las almas gemelas.

    Al ser gay evita las relaciones heterosexuales aunque han salido mujeres que le han dicho que no ha encontrado a la adecuada, el siempre se niega y deja en claro que lo suyo son los hombres, lo dice con orgullo, aunque años atrás era un tema sumamente complejo que tratar. Tiene amigas y se lleva bien con ellas, especialmente cuando ellas conocen su orientación sexual, la cual no se le nota y es por ello que ha recibido más atención de la necesaria.

    Es muy unido a su familia, siempre los tiene presente aunque la distancia sea larga ya que la mayoría de los Sinclair quedaron en Canadá, su patria. Es con Gael con quien más cercanía tiene, no solo porque es su hermano gemelo, sino que Gael es al que físicamente tiene más cerca al compartir Estado y ciudad con él. Es un hermano afectuoso, suele abrazarle o darle palmadas de ánimos, con él puede relajarse y tiende a cumplir los caprichos de su hermano. Su actitud para con Gael es la de un hermano mayor aunque apenas se separan por minutos. A diferencia de su hermano, Santiago es mucho más abierto con sus emociones, con lo que desea y no suele avergonzarse por las cosas. Es paciente, es bueno escuchando y es relajado, salvo cuando la curiosidad nata de Santi le invade, allí se comporta más infantil buscando poder saciar esa curiosidad hasta las últimas consecuencias.  

  • Gustos:
    • La naturaleza, los animales, las plantas, le fascina todo lo natural.
    • Andar en bicicleta, le relaja y cree que es una buena manera de hacer ejercicio mientras se desplaza a su trabajo.
    • Los niños, los adora, es muy bueno hablándoles y por ello es que trabaja como docente parvulario.
    • La familia, especialmente si es numerosa. Ama a su familia por tener a varios integrantes en ella y espera a futuro poder tener algo parecido.
    • Tener días de campo.
    • Las aves del parque que queda cerca de donde labora. Suele darles migajas de pan casi todos los días.


  • Disgustos:
    • Las personas arrogantes que piensan que por tener poder o ser 'mejores' pueden pisotear al resto.
    • Los automóviles grandes, los aviones, los barcos.
    • Sentirse encerrado, peor si está solo.
    • Haber dejado de ser tan inocente.
    • La discriminación.
    • Que toquen sus canicas.


  • Apariencia:
  •  
    Es un hombre que ronda el metro con setenta y cinco centímetros, estatura baja si se le compara a la de su familia, pero es un poco más alto que Gael, su gemelo. Pese a su altura, posee una contextura semigruesa, acorde al entrenamiento que tuvo desde joven y el que mantiene en la actualidad. Su peso oscila entre los setenta y seis y los ochenta kilogramos, mas todo es por masa muscular y esa diferencia radica en los periodos donde el trabajo le impide comer bien. Su musculatura está trabajada, se marca bien principalmente en el torso y se acentúa más en las piernas que en los brazos. Su tez es trigueña y posee un ligero bronceado, no posee lunares que destaquen, los normales que todo ser humano posee.

    Es de facciones normales, armoniosas, de aquellas que encuentras en diferentes sitios pero que no son desagradables al mirar. Su tabique nasal es largo, un poco ancho al final, de frente amplia pero que nunca despeja debido al flequillo. Tiene labios un tanto delgados, ojos ajados con un bello azul cielo en el iris, enmarcados en pestañas cortas pero densas, con un par de gruesas cejas negras. Su cabellera es corta, negra, de hebras gruesas y difíciles de peinar, las cuales cubren su frente y laterales del rostro, incluso parte de su nuca ante el descuido por cortárselo.

    A lo largo de sus brazos y piernas, posee varias marcas dejadas por accidentes que tuvo en el pasado, nada grave, cortes con latas, raspaduras que no cuidó, heridas recientes ante los juegos que tiene con sus gatos, entre otras. No cicatriza muy bien, lo cual se nota y no solo en extremidades, en la espalda posee más cicatrices que no son solo por mínimos cortes, son más largas y profundas, las que delatan la torpeza de Santiago y esa despreocupación a si mismo por sobre el resto de las personas o animales.

  • Historia:

  • Nació en Canadá junto a Gael, su hermano gemelo. No fue el primero en nacer ni el último, ya que su familia tuvo en total diez hijos, siendo él y Gael el único par de gemelos de la familia, causando gran sorpresa a sus padres y a sus tíos, porque los gemelos no eran algo común de ver entre los Sinclair. Santiago vivió una hermosa niñez, estuvo rodeado de hermanos juguetones, tramposos y afectuosos, sus padres le dieron todo lo que pudieron y le educaron como un buen niño, lleno de valores y buenas intenciones. Peleó con sus hermanos como era normal, jugó, aprendió, se fue más con algunos que con otros. Tuvo pocas cosas, pero las compartía con sus hermanos que, al igual que él, crecieron siendo buenos hombres y grandes mujeres. Aquella familia era de ensueño, llena de amor y compañerismo, la cual pasó dificultades como toda familia, pero que por la cohesión de sus miembros, pudo salir adelante sin problemas.

    Santiago siempre hizo lo que pudo para ayudar, desde muy pequeño se encargó de cuidar a los más jóvenes -quienes no se separaban mucho de su edad- para que sus otros hermanos pudiesen estudiar sin problemas. Ayudó mucho a su madre y de ella aprendió a cocinar, en ese aspecto fue precoz, porque aun con poca edad supo preparar arroz -en arrocera- y huevos cocidos, lo cual ayudó a su madre cuando ella debía salir a trabajar o enfermaba. Cuando tuvo cierta edad, a eso de los siete años, Santiago escuchó de su padre que el trabajo era dignificante y que, si se hacía con buena gana y esfuerzo, sería bien recompensado. Aquello el padre lo dijo a uno de los hermanos mayores, pero caló hondo en Santiago, quien salió de casa ese día y fue a buscar trabajo. Pidió empleo en diferentes tiendas, pero por su edad y por el poco beneficio que podría traer, nadie le contrató. Santiago insistió en muchos lados, alejándose de casa, trazó un mapa incluso para no perderse, pero la realidad era dura, teniendo apenas siete años nadie le daría un trabajo, todos le regresaron a casa donde sus padres le dijeron que debía tener cuidado y que cuando creciera podría ayudar, no antes.

    Encaprichado, como el niño que era, insistió nuevamente en otra tienda, la última de su lista. Aquella era una tienda de antigüedades que poseía un dueño peculiar, uno más que peculiar, porque tenía 'cosas rojas' en el cuerpo y dejó intrigado e interesado a Santiago. En ese local solicitó empleo más de cinco veces, hasta que por aburrir al dueño o por mostrar valía, fue aceptado. La condición era que sus padres aceptasen y Santiago tuvo que convencerlos por días, pero estos aceptaron luego de hablar con el hombre -el de las cosas rojas- dueño de la tienda. Quedó muy feliz por poder trabajar y ayudar, aunque se le dieron tareas sencillas ya que no gozaba de gran fuerza ni habilidades sobrenaturales, era solo un simple humano con un gran espíritu. Rompió jarrones y estanterías en sus primeros días, pero aquel hombre usó magia que encandiló al pequeño Santiago, gracias a eso no tuvo que correr con los gastos por los destrozos que hizo y, aunque le gustó saber de esa magia, no rompió nada adrede y prometió ser más cuidadoso. Fue un buen chico y dejó con el tiempo de romper cosas. El dinero que obtuvo se lo entregó a sus padres, quienes agradecidos lo usaban para ahorrar un poco y para preparar mejores cosas en las cenas, aquel ahorro decían era para la familia, mas los padres vieron justo dejar ese dinero para el futuro de Santiago. El niño no supo de ello hasta que cumplió su mayoría de edad, pero eso es ir demasiado lejos aún, aun falta relatar los mejores años de la vida del pequeño Santiago.

    Al trabajar para el hombre de las cosas rojas, como solía decirle Santiago -aunque bien se sabía el nombre- aprendió muchas cosas sobre arte, no tecnicismos, pero si a apreciar diferentes expresiones artísticas y valoró mucho las pequeñas cosas. Se sintió atraído por los cuadros que veía, por los cofres, por los adornos y todo lo que pasó por esa tienda. Todo era hermoso y a Santiago le fascinaba,por eso se esmeró en cuidar lo mejor posible el sitio, en el cual laboró por varios años. Se hizo amigo de su jefe, dentro de lo que un niño pudiese, aunque tuvo que disminuir las horas de trabajo ya que su escuela demandó un horario estricto, pero como si tuviese un contrato formal, no faltó ningún día al trabajo, aunque tuvo suerte de que no fuese solicitado todos los días,él como niño trabajaba algunas horas tres días solamente, más sería abusivo, que es lo que los padres de Santi conversaron con el jefe.

    Lamentablemente, llegó el día en que su jefe dejó el país, pero no sin darle el regalo más valioso que Santiago posee: un cofre con canicas. Podrá sonar sencillo, barato, pero para Santiago no hay nada más importante dentro de sus pertenencias, porque aquello era simplemente precioso. Cada canica era distinta, de tamaños y colores únicos, especiales, adoró ese regalo y pudo mitigar en parte la tristeza por la partida de Ammy, de su jefe. Santiago se había encariñado con él, lo veía como un primo, como un hermano, como un amigo, mas no pudo hacer nada para que el mayor se quedase en Canadá. Tenía sus asuntos y solo años más tarde Santiago lo entendió. Permaneció en la tienda hasta cumplir quince años, tiempo en el que se vio obligado a conseguir otros empleos, porque con el de la tienda ya no le era suficiente. Su familia pasó por una época difícil y entre todos tuvieron que ayudar, mas ninguno se vio forzado a abandonar la escuela, eso era lo primero, pero si Santiago se exigió más de lo necesario.

    Trabajó en lo que pudo, dejó de dormir lo pertinente y no descansó los fines de semana, tanto fue su obsesión con trabajar que llegó a tener un accidente en una tienda donde acabó lastimándose con vidrios, los que dejaron marcas en su espalda. Aquello por tropezar al no querer pisar un gato y, como no reaccionaba bien debido al cansancio, chocó. ¿Podría haberlo evitado? si, ¿Se repitió en circunstancias similares? más veces de las que alguien admitiría. Su cuerpo es la prueba de sus descuidos constantes. Trabajó como obrero, como cuidador de perros, como basurero, como niñero, como trapeador, barrendero, vendedor, etc. Hizo de todo lo que pudo en paralelo a sus estudios, llegando a cumplir la mayoría de edad obteniendo los ahorros que sus padres le retenían y con eso abandonó su hogar en busca de ampliar sus conocimientos.

    No le gustó irse, pero tuvo que hacerlo para poder estudiar una carrera. De todas las posibles, eligió pedagogía en párvulos, la cual le tomó sus años, pero consiguió acabar sin repetir nada pese a lo difícil que le resultó. Sus años con sus hermanos le llevaron a querer ayudar a otros niños, sumado con su deseo por educar y formar mentes tal y como sus padres hicieron con él, además, vio en los niños un acercamiento a lo que deseaba tener él y que no podía al no ser mujer. Desde que aprendió sobre el sexo y la orientación, tuvo deseo de ser padre, solo que a él no le gustaron las mujeres y si los hombres. Durante años se sintió mal por ser diferente, pero al hablarlo con sus hermanos y luego con sus padres, comprendió que era normal y que su familia le apoyó. Santiago fue feliz, porque si llegaba algún día con un novio, le recibirían con los brazos abiertos, lo cual no todos eran capaces de tener.

    Pese a lo dicho, Santiago no pudo enamorarse, tuvo parejas, pero nada que le generase una atracción romántica intensa, mas no se rindió, porque sus hermanos pudieron casarse él pensó que también podría. Desde entonces busca a alguien con quien tener un romance, de quien enamorarse pero entiende que no es tan fácil y que puede tardar muchos años. Espera conseguirlo, es optimista en ello.

    Dejó Canadá tras haber viajado a Estados Unidos por las vacaciones, se prendó del país y de cierta ciudad: Diamond, ubicada en Maine, un estado costero muy llamativo. Allí encontró la oportunidad para poder vivir y trabajar, por eso juntó su dinero e incluso pidió un préstamo, para comprar una casa pequeña cerca de la playa, solicitando empleo en un colegio cercano como parvulario. Lleva solo dos años allí y ha sido muy grata su estancia, aunque lamenta tener que despedirse de sus niños cuando suben de nivel, porque no a todos puede verles de nuevo ante los cambios de colegio o ciudad. Disfruta de su trabajo y para poder paliar su soledad, acogió a muchas mascotas en su casa, inclusive le ofreció a su hermano Gael visitarle cuando quisiera y que de viajar a Maine no tuviese vergüenza en quedarse allí con él.Cada que puede visita a su familia, los lleva a comer, los saca a pasear, disfruta con ellos feliz. Ahora tiene como ayudar a sus padres, quienes aún viven con los menores, los cuales trabajan pero no tanto como los mayores. Los Sinclair se dispersaron, pero año a año, vuelven a reunirse en festividades o cumpleaños, celebrando normalmente tres o más cumpleaños por ocasión.

  • Habilidades:

  • Es un cocinero destacable pese a no tener educación formal en el área, le es muy fácil preparar platillos nuevos y basándose en recetas ajenas. Posee un buen gusto y es muy inventivo.
  • Es muy resistente al realizar deportes, se le da bien el tenis y la natación.
  • Es muy bueno relacionándose con los niños, sabe calmarlos con facilidad y hasta entiende el balbuceo de cada uno de sus alumnos.
  •  
  • Debilidades:
  • Es pésimo con los idiomas, solo sabe hablar inglés pese a que en el sector donde vivía se hablaba también francés.
  • Al ser un humano común y corriente es fácil dañarle, es receptivo a enfermedades y al desgaste propio de su especie.
  • Si bien es bueno entendiendo a los infantes, no es bueno relacionándose con los adultos, se le complica ya que al tomar las cosas muy literales es blanco fácil de engaños.


  • Extras:
  • — Es hermano de Gael Sinclair.
    — Es muy bueno tratando con infantes.
    — Se hizo profesor por dos motivos, el primero es porque la docencia le gusta; el segundo es porque quiere poder estar cerca de niños ya que sabe que no podrá tener uno propio.
    — Le gustaría llegar a adoptar a futuro, pero no quiere hacerlo solo, por eso no lo ha hecho aún.
    — Se siente inseguro respecto a su situación amorosa.
    — Tiene 9 hermanos más, 4 hombres y 5 mujeres. Sus nombres son: Megan, Elizabeth, Selene, Diana y Sara para las niñas; Gael, Mashall, Chandler y Nicholas para los varones.
    — Es muy apegado a su hermano Gael, Santiago dice que es por ser su gemelo.
    — Lo único en lo que se diferencia de su hermano Gael es que el color de su iris es más azulado y el de Gael va al índigo.
    — Ama su colección de canicas.
    — Colecciona relojes de pulsera.
    — No es un hombre creyente de 'Dios', mucho menos de otros Dioses. El motivo principal es porque se le educó fuera de lo que era la enseñanza religiosa, tanto su padre como su madre, son personas que renegaron la existencia de una entidad superior ante todas las problemáticas que tuvieron que afrontar. Si bien de niño poseía la creencia de que existía Dios al serle inculcado en la escuela, al crecer perdió la fe y hoy en día duda exista algo tan asombroso como una entidad divina.
    — No ha podido relacionarse muy bien con razas ajenas a la humana, al menos con adultos, porque con los niños si ha conseguido interactuar con criaturas sobrenaturales, siendo lo más común para él los metamorfos y algunos híbridos. 



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    Re: Expediente: Santiago Sinclair

    Mensaje por Yami Ashitaka el Mar Feb 27, 2018 11:20 pm


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