haunted ― erwin j. smith

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haunted ― erwin j. smith

Mensaje por Erwin Smith el Dom Dic 03, 2017 8:38 pm


Nombre: Erwin James Smith

Raza: Humano

Edad: 35 años

Ocupación: Empresario || Ex – militar

Descripción física:
Erwin es un hombre que puede ser considerado por encima del promedio en cuestiones de altura, ya que alcanza 1.85 metros y su peso se encuentra en correlación con dicha estatura, cerca de 84 kilogramos. El estereotipo de un varón caucásico encarnado, de musculatura bien tonificada como producto de años de ejercicio desde la adolescencia y posterior entrenamiento militar intensivo, no llega sin embargo a verse tosco ni mucho menos. De caderas estrechas y espalda ancha musculosa. Sin embargo, no es esto lo más relevante sobre su apariencia, por encima de los costosos trajes de diseñador que suele vestir no se pueden apreciar todas las cicatrices que deforman su torso amplio o sus fuertes bíceps y antebrazos. Smith es sin duda un hombre castigado por la guerra en todos los sentidos, y dichas huellas son capaces de producir horror en aquellos que no están acostumbrados a presenciar los estragos de una batalla en la piel de un hombre. Una de las más significativas es la que rodea su brazo diestro, el cual estuvo a punto de perder en la última batalla que libró. La textura de su piel es suave, excepto en esas zonas dañadas en donde se torna rugosa y desagradable al tacto de quienes son sensibles con esos menesteres.

Volviendo a asuntos más ligeros, su espesa cabellera rubia es la envidia de muchos hombres de mediana edad, pues problemas tan mundanos como la calvicie ni siquiera le afectan. Lleva el cabello más corto en el área de la nuca y los sedosos mechones siempre están peinados con mucha prolijidad, con una raya al costado y el flequillo echado hacia el lado derecho, ni una sola hebra fuera de su lugar. Su cutis se nota bien cuidado, es tal vez la única parte de su cuerpo que no muestra ninguna marca. Rara vez se puede ver a Erwin con la sombra de barba de las cinco, ya que por lo regular se encuentra bien afeitado. Pero mención aparte merecen sus ojos, profundos y astutos, aunque con una perpetua sombra de melancolía que en solo una ocasión se pudo difuminar. Tan azules como el cielo durante el día, y a veces tan ausentes de este mundo, enmarcados por un par de cejas pobladas y pestañas espesas. Si decidiera sonreír sería muy notorio que puede cautivar a otros con ese solo gesto, con esos dientes blanquísimos como perlas, una lástima es que no lo haga.

Sus manos son grandes y masculinas, extrañamente suaves ya que emplea lociones para su cuidado y en la actualidad no realiza labores pesadas, caso contrario a cuando formó parte del ejército de su país. Lleva las uñas siempre bien recortadas, emplea la misma atención en sus pies.


Imagen:
Spoiler:


¿Uke, suke o seme?: Seme

Personalidad:

"I hate war as only a soldier who has lived it can, only as one who has seen its brutality, its futility, its stupidity."
-Dwight D. Eisenhower


Describir a este hombre es hablar de un antes y un después.

Hasta los diecinueve años Erwin fue el hijo modelo, un deportista destacado y el estereotipo del chico americano. Carismático, arrogante y exitoso en cualquier cosa que emprendiera. Bastante inteligente y hábil para los estudios, y muy unido a su familia. Se sabía dueño del mundo, capaz de poseer todo aquello que quisiera. Al crecer en un entorno tradicionalista y eminentemente militar, le fue inculcado un estricto sentido de la responsabilidad y se le arraigó un profundo amor por su nación. Tal vez lo único que podría decirse hasta este momento son cosas buenas, dando la impresión de que este hombre no tiene fallos, pero es solo cuestión de raspar un poco la superficie para encontrar que no todo lo que brilla es oro. O al menos ya no…

Las guerras son eventos catastróficos que destruyen todo a su paso, merman vidas aun sin que esto implique necesariamente morir. Eso le sucedió a Erwin. De lo que antes fue un hombre lleno de vitalidad y anhelos por el futuro hoy no queda ni la sombra. Ha intentado recomponer los fragmentos que lo conformaban, sin embargo en la mayoría de sus intentos ha fracasado de forma miserable constatando que sí, está en verdad roto y no existe solución posible. Solamente uno de esos esfuerzos dio frutos, pero las cosas no salen como uno espera, sobre todo cuando no puede darse el lujo de actuar en pos de él y sus deseos. Por mucho que anhelara ser egoísta en su naturaleza no se encuentra esa capacidad, siempre ha visto por todos antes que detenerse a pensar en lo que en realidad quiere, relegándose a un segundo y tercer puesto en la lista de prioridades. Aunque ha llegado a un momento en que eso ya no le pesa más, de querer comerse al mundo ahora es un hombre apático, constantemente apagado, trabaja como un loco todos los días pero ya no con el afán de ser el mejor, sino por mantener ocupada su cabeza en algo, por cansarse tanto que de esa manera pueda caer rendido sin preocuparse por despertar a media noche a causa de los horrorosos recuerdos que le acechan como una sombra ominosa y pesada, aun a tantos años de haberse reintegrado a la sociedad.

Las escasas veces que el hombre puede sonreír de forma natural se deben a sus hijos, de hecho, son lo único que aún le mantiene con un poco de cordura y estabilidad. Cuando está con ellos se puede atisbar un poco del hombre que fue, pues como padre es responsable, cariñoso y siempre procura el bienestar de sus niños, son un rayo de sol en la continua sombra en la que está inmerso. Por eso no poder estar con ellos le afecta tanto, porque entonces su vida vuelve a perder sentido y trata en vano de encontrarlo sumiéndose en vicios y comportamientos autodestructivos.


Gustos:
—Pasar tiempo con sus hijos, es la única cosa que le satisface de forma total y que le recuerda que la vida tiene sentido.
—La aromaterapia juega una parte fundamental en su día a día, más de una ocasión ha necesitado de alguna esencia para reducir el estrés o tratar de conciliar el sueño.
—Beber whisky, es su licor predilecto y en el que durante los últimos años ha ahogado sus penas en la soledad de su despacho.
—Los perros, sobre todo los de razas grandes y bonachonas para que jueguen con los niños.
—La lectura es de las pocas cosas que aun disfruta, sin importar el género que sea o si solo se trata de leer el diario o alguna novela clásica.
—Gusta de disfrutar de todos los placeres que su enorme fortuna le puede dar, comer en buenos sitios, comprar cosas caras, con el propósito de llenar los enorme vacíos que existen en su vida personal.
Entre muchas otras cosas.

Disgustos:
—No puede tolerar los sonidos fuertes, tampoco las grandes aglomeraciones de personas.
—Las películas violentas o con temática bélica le provocan incomodidad, así que las evita.
—Le molestan las personas que le pregunten sobre sus experiencias, que deseen indagar demasiado en lo que le pasa, como si hablar de ello fuese algo sencillo.
—Quitarse la ropa frente a alguien en quien no confía, no soporta la forma en que se le quedan viendo a sus cicatrices, o que quieran tocarlas.
—La falta de responsabilidad en otros, que lleguen tarde o que le hagan esperar más de lo debido, es bastante estricto.
―Que le traten con condescendencia, no puede odiar algo más que esto.
Muchas otras cosas más.

Habilidades:
—Como militar Erwin es un conocedor de todo tipo de armas y municiones, aunque no es algo de lo que se sienta precisamente orgulloso ahora. También sabe manejarlas a la perfección.
—A pesar del múltiple daño físico que ha sufrido, sigue siendo un hombre muy hábil para las peleas cuerpo a cuerpo.
―Posee muy buena capacidad para los negocios, puede ver oportunidades en cualquier sitio y aprovecharlas al máximo.

Debilidades:
—Sufre de PTSD (Síndrome de Estrés Postraumático) el cual es un trastorno que aparece en personas que han vivido episodios dramáticos, siendo las experiencias vividas durante la guerra las que lo ocasionaron en él. Uno de los síntomas más recurrentes es el insomnio, pasa temporadas sin poder conciliar el sueño y si llega a lograrlo sufre pesadillas que le hacen despertar rememorando esos episodios traumáticos, puede incluso confundir sonidos fuertes con detonaciones de bombas.
—Su brazo diestro quedó bastante dañado debido al ataque que sufrió, por lo que la movilidad del mismo ha quedado un poco afectada, tuvo que tomar bastantes terapias para reestablecerla, sin contar que cuando el clima es frío experimenta dolores muy fuertes. Además tiene pesadillas con el hecho de perder ese brazo, a pesar de que lo tiene a veces siente como si ya no estuviese ahí.
—Sin importar que sea muy hábil en los negocios, cuando pasa por periodos de depresión o poca lucidez mental puede equivocarse en sus decisiones. Suerte para él que tiene un excelente equipo que le apoya.

Historia general del personaje:
Desde el momento en que llegó al mundo su destino ya estaba trazado, al provenir de una familia con tradición militar muy arraigada era obvio que al llegar el tiempo justo se uniría en el ejército de su país. Creció sin embargo en un entorno sano, no se puede decir que en su familia hubiese mayores conflictos, sus padres siguen casados y sus abuelos también formaron un matrimonio sólido, aunque claro, no se descarta que bajo la alfombra hubiese tierra oculta, pero de existir, nada de ello jamás ha visto la luz.

Ingresó en la universidad para estudiar una carrera relacionada con administración y así hacerse cargo de la empresa familiar, una cadena de tiendas que una vez que el abuelo llegó a Estados Unidos, impulsó con el escaso dinero que poseía hasta volverse bastante exitoso en su ámbito. Sin embargo en el año 2001 ocurrió lo impensable, el ataque terrorista en New York fue el parteaguas que dio inicio a uno de los peores conflictos bélicos en tiempos modernos. Erwin fue llamado a servir a su país, tenía diecinueve años y cumpliendo con su deber partió a Afganistán, en su corazón existía ese deseo por servir a la patria y enorgullecer a su familia, no obstante, todos esos pensamientos fueron relegados a segundo plano cuando la prioridad se convirtió en sobrevivir cada día en ese escenario tan desolador.

No sabes la inutilidad y estupidez de una guerra hasta que no la vives, hasta que no la sientes en tus huesos junto con ese temor de saber que cualquier error puede costarte la vida, que nada tienes seguro porque en cualquier momento una detonación o un disparo pueden destruirte o a aquellos otros que te acompañan. En el campo de batalla todos tienen un mismo objetivo, volver a casa sanos y salvos, a donde la familia los espera, en algunos casos esposa e hijos. Pero no todos van a conseguirlo, no todos regresarán. Erwin fue de los afortunados que sí lo hizo, aunque el costo fue tan grande que a veces piensa si en verdad tuvo sentido, si no hubiese sido mejor morir en cumplimiento del deber.

Smith fue el único sobreviviente de una misión que salió mal, en esa batalla Estados Unidos sufrió 19 bajas y muy malherido pudo volver a casa en el año 2006. Aun hoy se niega a contar exactamente como sucedió, pero su brazo fue casi desprendido de su cuerpo a causa de una detonación. Su familia buscó a los mejores médicos en tierras estadounidenses, lo que fuese con tal de salvarle, y tras muchísimas operaciones y terapia pudo recuperar algo de movilidad en la articulación, sin embargo Erwin solo deseaba la muerte, las pesadillas que todas las noches le aquejaban eran algo tan insoportable que incluso tenían que sedarle para que pudiese descansar.

Transcurrió al menos un año para poder reincorporarse a la sociedad, retomó sus estudios y consiguió el título universitario, pero los traumas nunca se fueron, las noches de insomnio seguían allí, así como despertar cubierto de sudor frío y entre llantos, tocándose el brazo derecho solo para asegurarse de que aún estaba allí sujeto a su cuerpo. Por aquel entonces su padre le presentó a la que habría de convertirse en su esposa, Amelia. Hija de uno de los más cercanos amigos de su padre, un ex compañero de sus años en la milicia durante la guerra de Vietnam. Ella representó un pequeño periodo de paz en la vida de Erwin, lo amaba sinceramente y él estaba cómodo con ella. Fue una boda muy sonada, una pareja perfecta en todos los aspectos.

Pero no es tan sencillo, a veces uno puede paliar sus males pero nunca remediarlos del todo. Smith pasó unos meses tranquilos al lado de Amelia, sin embargo las pesadillas volvieron, el insomnio volvió a atacarle, aunque todo se atenuó un poco cuando nació su primer hijo. Erwin se volcó mucho en este y las cosas con su mujer mejoraron lo suficiente para que un par de años después encargasen a una niña. Sin embargo todo es una montaña rusa, los problemas siempre vuelven y cada vez con más fuerza.

Todo sucedió en uno de sus viajes en solitario a Europa para recibir terapias, en una de estas ciudades, cansado de no poder dormir decide dar paseos nocturnos y termina cayendo en una espiral de autodestrucción en la que relaciones furtivas con mujeres y hombres fueron una constante que llenaba a medias el vacío de su alma. Pero entonces, entre toda esa miseria le encuentra a él y nada vuelve a ser como antes.

Roman Pavlov, aquel menudo joven de cabellos oscuros que le cautivó desde que lo vio entre las sombras de aquel club al que entró por casualidad, atraído por las luces de fuera y la promesa de cuerpos en los que olvidarse de sus tragedias, encontró mucho más que eso. Despertó en Erwin una vena que hacía tanto tiempo estaba dormida, al principio se decía que era solo empatía, tal vez deseo de proteger a alguien y hallar sentido a todo lo que no lo tenía ya. Erwin gastaba considerables sumas de dinero en prodigarle atenciones, en hacerle bello y eventualmente… en hacerlo suyo. Es con Roman con quien encuentra la paz que por tanto tiempo estuvo buscando, es entre sus brazos que puede dormir sin que las pesadillas le asalten en mitad de la noche.

Erwin cambió de forma radical, era capaz de sostener su vida por primera vez en mucho tiempo, aunque las cosas en casa empezaron a ir mal cuando no podía cumplir sus deberes maritales con Amelia, no deseaba estar con otra persona que no fuese su Roman. Y esa fue desde entonces su condena. El idilio terminó de forma abrupta gracias a la indiscreción de una amiga de su esposa, quien le vio durante uno de esos encuentros furtivos que los amantes tenían entre Europa y América, ya que Smith lo llevó incluso allá, a su propia ciudad, en uno de sus muchos arrebatos pasionales.

Tras una última noche en la que se amaron cada quien tomó su camino y Erwin quedó destrozado, no obstante no podía permitirse el romper su propio hogar ni perder sus privilegios como heredero de la familia, tenía responsabilidades, había demasiado en juego y se vio obligado a ceder a las presiones de su ultra conservador padre, quien silenció el escándalo en la prensa sobre el amorío de su hijo con mucho dinero.

Amelia sin embargo no pudo soportarlo y pidió el divorcio luego de un año y medio de fingir ser la mujer perfecta, no podía soportar estar en la cama con un hombre que no la veía más del modo en que ella lo necesitaba, fue un golpe demasiado duro a su orgullo y a su corazón enamorado, así que se dio por vencida y se marchó junto con sus hijos, dejándole solo, a merced de sus propios demonios.

Erwin volvió a hundirse en ese mundo de perdición que ya conocía bien, aunque era discreto, se cambió de estado y se movía con mucho más cuidado, pero veía a Roman en todos lados, así que contrató a un investigador privado para que diese con su paradero. Las noticias llegaron por otro lado, en una de esas noches en un club de strippers escuchó sobre aquel joven de melancólicos ojos grises que bailaba en una de las ciudades vecinas de donde se hallaba ahora establecido por los negocios, Maine.

Ahora se encuentra en Diamond City, y atraído por ese rumor vaga por las noches buscando a su ángel, el único capaz de brindarle la paz que tanto necesita.

Extras:
—Si no consigue dormir por más de dos o tres noches seguidas recurre a los fármacos controlados para inducirse el sueño. Su médico mantiene un ojo especial en que no rebase la dosis.
—Posee una colección de armas muy grande y costosa que fue heredada a él por su abuelo y su padre, pero las mantiene bien ocultas por temor a que sus hijos tengan contacto con ellas y algo pueda sucederles.
—Erwin es de ascendencia alemana, su abuelo fue un soldado en la Segunda Guerra Mundial que llegó como refugiado a Estados Unidos.
—Tenía el rango de capitán en el ejército.

Anime/Manga/Juego/Novela de donde procede el personaje: Shingeki No Kyojin

Nombre real del personaje: Erwin Smith

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Re: haunted ― erwin j. smith

Mensaje por Dante Blackwood el Mar Dic 05, 2017 4:19 am

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