ID || János D. Blackwood

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ID || János D. Blackwood

Mensaje por János D. Blackwood el Sáb Oct 14, 2017 6:43 pm

Personalidad
János en cierto sentido, como una cáscara. Porta siempre una sonrisa, sin embargo ésta no es más que un gesto ya inconsciente suyo. Es por decirlo de alguna manera, una respuesta automática de su cara. Sí, no negaremos que es un chico alegre y amable la mayor parte del tiempo… Pero hasta cierto punto es actuación en su estado puro. János la mayor parte del tiempo se encuentra aburrido y con falta de interés hacia las cosas. No, no es una depresión. Es simplemente que… todo le aburre.
El chico es una especie de genio. No hay algo que no logre dominar y en un lapso relativamente corto de tiempo. Y ahí, es donde reside el problema. El dominar las cosas en tan poco tiempo, o entenderlas, le hace perder el interés en poco tiempo. Necesita estar entretenido para demostrar un verdadero envolvimiento con lo que quiera que esté haciendo. Por esta razón, termina buscando siempre algo nuevo qué aprender. Algunas cosas o situaciones, tienden a aburrirle por lo mucho que llega a a predecirlas. No tiene demasiadas complicaciones para averiguar cómo acabarán las cosas. Así que en muchas ocasiones, ni siquiera les da pie. Las aparta. Inclusive, tratándose de personas, tiende a aburrirse pronto si no le parecen interesantes o útiles de algún modo, y discretamente, de a poco, comienza a dejar de frecuentarles. Y en caso de que no le parexcan interesantes, pero sí útiles en cualquier sentido para sí o sus objetivos, no dudará en manipularles para obtener lo que quiere. De hecho, si trata bien a las personas, seguramente sea gracias a la formación que se le dio, para empatizar con los demás y ser amable, gentil, pero a la vez firme sobre lo que opina o siente. János sería bastante desinteresado en la gente de no ser por sus padres.
Volviendo a su comportamiento usual, suele ser amable, servicial y alegre (o al menos aparentemente, como ya se señaló ateriormente), algo juguetón en ocasiones; a veces se deja llevar por el momento, y puede hacer las cosas de forma muy espontánea.. Está acostumbrado a agradar en la gente, así que no le cuesta demasiado hacer “amigos”. Tampoco el conservarlos. Es de risas fáciles hasta cierto punto, y se vuelve bastante más suave con las cosas tiernas o adorables. En ocasiones le gusta poner a prueba a la gente, tanteando hasta que punto llega su paciencia o tolerancia a las bromas. Le encanta molestar gente y tomarle el pelo, hacerle bromas.
También puede ser bastante coqueto, pero esto es más bien una de sus tantas bromas, es raro cuando ese coqueteo va en serio; en caso de ser mal interpretado, siempre encontrará la forma amable de zafarse del asunto. O, dependiendo de la respuesta, podría llegar a cohibirse un poco, ya que a veces las cosas se le salen de las manos. Si la persona en cuestión, realmente le interesa al lobo, se encargará de hacérselo saber por medio de sus acciones.  Llega a ser bastante cariñoso y amante del contacto físico. Mimos, besos, abrazos, caricias… Todo.
No suele dejar a muchas personas el conocerle bien. En el fondo tiene miedo a ser rechazado por como él mismo se ve: un monstruo sin capacidad de tener interés sincero por las cosas o personas. Como una especie de máquina. Así que, reduce el círculo de personas que pueden llegar a su médula lo más que se pueda. De hecho, en algunas ocasiones puede dejar a notar su comportamiento más racional que emocional, hablando fríamente de algunas cuestiones si darse cuenta, cuando se le solicita su opinión. Posiblemente el único que está consciente de estas cosas, es su hermano Dániel. Teme a ser apartado y discriminado por ello más que nada. Sin embargo, la gente que pese a esto le siga queriendo en su vida, se habrá ganado la lealtad  y afecto eternos del chico.
No es propenso a enojarse, ya que es una emoción que considera en demasía inútil, gasta demasiada energía suya como para molestarse, y por encima de todo, considera que molestarse es darle demasiada importancia a algo que muy seguramente, no lo merece. Sin embargo, cuando llega a explotar, no es nada lindo. Sus palabras serán calculadas al milímetro, para causar daño. Destruir al causante de su ira, de ser posible. Oh, y es bastante propenso a hacer gala de un hermoso vocabulario húngaro. Y dios sabe que los húngaros son bastante… creativos para insultar.
No es alguien que tienda a estar triste por mucho tiempo, ya que lo considera otra emoción inútil, y prefiere dejar las cosas ser a estarse estresando por ellas, en caso de que no tengan solución. Si debe ser, será. Si no, no tiene caso luchar por causas perdidas. Prefiere ver el lado amable de las cosas y disfrutar la vida como viene. Odia que se le restrinja su libertad, es un alma libre después de todo, y hará su voluntad si lo que se le solicita no es de su agrado o no se siente en cierto modo, en deuda como para realizarlo. Después de todo, sabe lo importante que es el deber, por ello mismo le dio cuerda por años a la situación familiar.
Apariencia
János es en su humilde opinión, un buen ejemplo de la genética Blackwood. Posee una piel ligeramente tostada, como la mayoría de sus familiares, una abundante aunque corta cabellera castaña, que por más que ha tratado de mantener a raya, no lo ha logrado del todo, dándole la impresión de estar algo revuelta, y unos ojos ambarinos. Pese a que parece algo delgado, tiene los músculos marcados gracias a todo el ejercicio que ha hecho a lo largo de su vida, y que sigue haciendo. Podrá ser vago, pero ello jamás le quitará el ser algo vanidoso. Porta con bastante soltura su metro noventa de estatura, junto a sus ochenta y cinco kilos de peso. No posee lunares o marcas muy distintivas, salvo por una herida en la cintura del lado izquierdo, producto de la última riña con su hermano. Posee una mirada algo afilada, que en los momentos en que más distraído se encuentra pudiese parecer fría y distante, y cuando tienes su atención, desprende alegría y un eterno deje de curiosidad mezclada con expectación. Sus cejas son ligeramente pobladas, puede que algo más oscuras que el resto de su cabello. Por lo general, sus facciones tienden a ser amables y alegres, dando a notar esas cualidades de si, y también el hecho de que es travieso, pero basta con que frunza un poco el ceño, para que su rostro adquiera un aire serio y de cuidado, dejando a notar que no convienen hacerle enfadar. Resaltan lo peligroso y frío que puede llegar a ser.
En su aspecto animal, al igual que el resto de la manada, pertenece a la raza del lobo euroasíático, teniendo un pelaje casi corto, de tonalidades cafés y blancas, con algunos toques de gris. Es fácil notar que se trata de él en este aspecto, gracias a que conserva su mirada ambarina, llena de curiosidad y cierto recelo. Obviamente, es algo más grande que el lobo promedio, pesando noventa kilos con noventa y cinco centímetros de altura.  En ocasiones, cuando se altera más de la cuenta, llega a mostrar algunos ragos lobunos en su forma humana, como los colmillos o garras. Es lo más lejos que ha llegado, dado que no tarda en recobrar la compostura.
Gustos y desagrados
G U S T O S :
✔️ La lluvia. Ama la sensación de ella encima suyo (causa de muchos resfríos).
✔️ Los mimos, los brazos, el contacto físico.
✔️ Los videojuegos. Siempre anda buscando alguno nuevo
✔️ El café. En cualquiera de sus versiones, siempre que lleve azúcar de por medio.
✔️ Las cosas dulces, en especial el chocolate o las gomitas frutales.
✔️ Los colores naranja y azul.
✔️ Hacer su voluntad. Prefiere guiarse por lo que quiere a seguir las reglas. Basta para comprobarlo el ver que dejó atrás a su familia.
✔️ Comer. Ama la comida, en especial si es deliciosa, no puede resistir comer algo que le llame la atención.
✔️ La música en general. No le pone peros a ningún genero, le gusta ver cómo la gente interpreta la música también, o cómo la percibe.
✔️ El teatro. Le recuerda en cierto punto que todas las vidas no son más que un papel en una obra enorme.
✔️ Las siestas. O mejor dicho, dormir. Ama dormir con toda su alma lobuna.
✔️ Las cosas tiernas o adorables, no puede evitar sentir deseos de achucharlas.



D E S A G R A D O S :
✘ Que lo obliguen a hacer cosas que vayan en contra de su lógica o voluntad.
✘ El calor. Nunca se terminará de acostumbrar a los climas muy cálidos.
✘ La humillación, ya sea hacia él, hacia su familia, o hacia alguien más. Lo considera una práctica sumamente retrógrada y estúpida. Si quieren demostrar superioridad, que lo hagan por méritos, no con esas cosas.
✘ Que metan las narices en sus cosas y asuntos. Odia que rompan su orden o que le cuestionen sobre cómo lleva las cosas.
✘ Que le metan mano sin su consentimiento. Sólo lograrán llevarse un golpe.
✘ Que le echen en cara las cosas con su familia. Si no quieren desatar el infierno, mantengan el pico cerrado.
✘ Las cosas muy amargas o demasiado saladas. No es lo suyo.







János D. Blackwood
Chandler

25
Húngaro
Masculino
Bisexual
Suke
Soltero
6° | Arquitectura
Empleado en Caramel
Lobo | Beta
Ryunosuke Tsunashi — Idolish7

Jancsi | Jani | JanJan | Mini Dante
Habilidades
► Transformación. Puede transformarse en lobo gracias a su raza, pudiendo pasar por varios estadíos antes de ello, dependiendo de sus necesidades. En su forma lobuna, tiene un gran olfato, vista y oído. También tiene bastante fuerza y aumento de habilidades para el combate. Por otro lado, en su forma humana conserva el buen olfato, agilidad, y fuerza, que son por encima del humano promedio.

► Intelecto. János posee una facilidad increíble para aprender y dominar cosas. Idiomas, instrumentos, temas, movimientos, lo que sea, puede aprenderlo en una reducida cantidad tiempo. Cosa que le lleva a estar buscando más cosas para hacer, o a veces, a experimentar con las cosas.

► Respostería y barismo. Dado que es un amante las cosas dulces, se vio, en algún punto de su vida, orillado a aprender respostería, descubriendo para su no sorpresa, que no se le daba mal. Por otro lado, el barismo nació de su amor al café. Descubriendo en algún punto la gran variedad de sabores que se podían lograr con el café, dcidió aprender barismo, y lo practica cada que puede. En ocasiones, cuando no se siente tan vago como para ello, se entretiene con el arte del latte.


◄ Transformación. Como se ha de suponer, sus cualidades como lobo, son un arma de doble filo. Al ser sus sentidos hipersensibilizados, algunas cosas que si bien serían tolerables para un humano (por ejemplo, olores fuertes como perfumes, putrefacción, lavandina, pinturas, etc.), pueden causar estragos en él, desde desorientación hasta jaquecas o mareos. Inclusive náuseas. Por otro lado, su vista sólo mejora por las noches, y eso en su forma lobuna. Por el día es igual a la del humano promedio independientemente de su forma.

◄ Intelecto. Sin embargo, esto no quiere decir que puede igualar a un profesional en la materia, y menos aún tratándose de una actividad física. János flanquea en el campo de la fuerza y actividad física, ello siempre fue el punto fuerte de su hermano, no el suyo. A él le va más planear cosas y pese a que posee la fuerza promedio de alguien de su raza, podría inevitablemente perder en una combate cuerpo a cuerpo contra alguien más experimentado, o peor aún, regido por el instinto. Lo suyo es evadir y crear posibilidades por medio del terreno, no de la fuerza. Por otro lado, tiende a ser muy flojo, y a menos de que algo le llame la atención, lo intentará.

◄ Agorafobia. Es agorafóbico,  en situaciones que no controlar o predecir, en lo absoluto, y donde dejarlas ser no es una opción, puede llegar a experimentar ataques de pánico muy a su pesar.

Historia
Fue como si sus recuerdos anteriores fueran borrados de tajo. Por mas que intentó volver atrás, no pudo sin detenerse a recordar el terror de la masacre. El olor de la sangre. Lobos peleando. Su madre asegurándole que todo iba a estar bien cuando definitivamente no lo estaría. Su padre metido en dios-sabrá-dónde. Así, es como su destino fue decidido.
Los Blackwood fueron uno de los clanes más grandes de Hungría. Y de los más poderosos. Tal vez se confiaron de su posición. Tal vez se habían debilitado. Pudo ser cualquier cosa, en realidad, lo que propició el innegable hecho de los Blackwood fueran atacados, masacrados y dispersados. Tras la masacre que redujo considerablemente las filas de los Blackwood, varios de ellos desertaron del territorio original, reduciendo aún más el clan. Pocos se quedaron. Entre ellos, la familia de János, que perdió a sus dos hijos mayores, quedando sólo con János y su hermano mellizo, Dániel.
Al haber partido, aquél que se suponía, debía heredar el mando, fue su padre quien pasó a ser la mano derecha de su abuelo, lo que conllevó a que también ellos pasasen a ser tratados diferentes. Con más importancia. Su madre, no pudo menos que desvivirse por ayudarlos a formarse con el carácter y perfil necesarios para tomar el mando en caso de que le tocara ya fuese a Dániel o a él. Y János… János se limitió a hacer lo que se esperaba de él, porque veía cuán felices eran sus padres al ver que lo hacía. Ellos tenían que ocupar el sitio que sus hermanos mayores, muertos hacía tiempo, no pudieron ocupar, ser lo que ellos nunca podrían ser. Y esforzarse al doble por ganar respeto. Después de todo, tras un linaje de Alfas tomando el mando, el que unos Betas quisieran mandar no era tan bien visto. Debían demostrar que ese era por derecho y mérito propio, su lugar. Que ellos eran los aptos para ser la cabeza del clan. Y bueno… Suponía que estaba bien, aunque no le llenase. Todo aquello le aburría en demasía. Era muy simple y fácil hacer lo que se le pedía. Dar lo que se le exigía. Cumplir con las expectativas de sus padres. Si debía ser franco, gracias a ello no tuvo que quejarse mucho de como se dio su vida. Tenía varios amigos, era admirado, un buen alumno y tenía una relación bastante entretenida de hermano/rival con su Dániel. No dejaban de competir por ver quién era el mejor de los dos, posiblemente fue ello lo que le mantuvo entretenido con todo el asunto familiar; también se apoyaban cuando estaban en público, dando una imagen de unidad, o básicamente, cada que hacía falta. Su padre, Jesse, parecía conforme con lo que hacía. Y eso ayudaba a que la situación bastara aunque fuese un poco. Parecían la familia feliz perfecta. Representaban todos su papel, su función y todo iba como la seda. Llegó el punto en que supusieron que Derya estaba conforme con ellos. Que parecía que todos los sacrificios y el desvivirse por complacer al viejo, habían valido la pena. O eso, hasta que Josseline apareció.
Era el hijo de su tío Joseph, el que se suponía, debía heredar el mando. En cuanto su abuelo supo de existencia, todos los años invertidos en ser lo que el vejete quería, se fueron a la basura. Terminaron siendo el segundo plato en la carrera al mando. Y como era de esperarse, la situación en casa, se fue al garete. Hubo numerosas discusiones entre sus padre, uno recriminando al otro, muchas veces por cosas sin sentido. No fue de extrañarle a János el que se separaran. Por su parte, Dániel, que era el que más involucrado de los estaba con la situación político-familiar, tampoco estaba nada feliz. Estaba más que decidido a ayudar a su padre a ser los favoritos de nuevo, o mejor aún, a ser el favorito, demostrar que valía más que Joss. Por su parte, János… se sentía aliviado de pasar en cierto modo, al olvido. La verdad, es que de un par de años a la fecha, el rollo de la competencia había comenzado a aburrirle. Dios sabía que no era lo suyo hacer algo que no le agradaba. O le aburriera. Si continuaba con todo eso, era por el simple hecho de que se le pedía, y suponía que lo mínimo que podía hacer por sus padres, era el hacerlo. Pero en ese momento… en realidad no estaba obligado. El anciano no iba a cambiar de opinión. Era más que obvio que prefería dejar el mando a un inexperto y ajeno al clan Alfa, que a un Beta. No iba a desafiar la tradición. Así que, en la opinión de János, todos podían irse al diablo.
Con una libertad puesta entre líneas, y sin su madre cerca (porque obviamente, Dániel y él no tuvieron más opción que quedarse con su padre tras el divorcio), János decidió marcharse. No iba a quedarse a ver cómo todo se reducía a cenizas y su hermano y padre agriaban cada vez más. Poco a poco, comenzó a juntar lo necesario para irse. Dinero, papeles, pasaporte, visa, los tramites para dejar la universidad… Era un adulto ya. Que intentaran detenerlo si se daban cuenta. Obviamente, como todos estaban más ocupados con otras cosas, su plan fue sobre ruedas. Se fue de Hungría una noche de invierno. Justo en el aniversario de la masacre. No pudo evitar recordarlo todo…. Ni tener que despedirse de Dániel. Dicen que los gemelos o mellizos, tienen facilidad para saber lo que el otro piensa o sabe. Qué siente, si algo malo ocurre o parecido. János lo comprobó varias veces en su vida, y siempre lo consideró divertido, hasta esa noche. Entre todo el barullo que armaron, no lograba explicarse cómo era que su padre no se despertó. Posiblemente el cansancio lo había derrotado. Hubo lágrimas, gritos, insultos (y dios sabe que los húngaros son bastante creativos para insultar), y hasta golpes. Le costó, pero dejó que Dániel le dejase ir… con la promesa de que si lograban hacerse con el mando, volvería. A su pesar, no pudo menos que aceptar. Era lo mínimo que podía hacer.
Y se fue, lo más lejos que pudo: a América. Llegó casi sin dinero, teniendo que hospedarse en un hotel de quinta, de muy mala pinta, en Nueva York. Estuvo vagando de un lado a otro, aceptando trabajos varios, con tal de poder llevarse el pan a la boca. Al cabo de ocho meses ahí, terminó enterándose por Dániel (con quien mantenía contacto por correo electrónico), que uno de sus tío se encontraba por aquellos lares del mundo. Dániel, pese a todo, seguía viendo a su manera por él. Seguía portándose como el mayor, cuidándolo.
Meditó mucho sobre contactar a su tío. Si era franco, rara vez le había oído ser nombrado, y no tenía recuerdo alguno de él. ¿Podría fiarse? Tras vacilar demasiado, terminó contactándolo… ¿Qué podía salir mal? ¿Que lo regañara por escaparse o por no hablar con su padre en meses? ¿Qué lo mandara a volar? Peor no podía irle. Es decir, estaba sólo en Nueva York, alejado de lo que siempre conoció, y se su hermano. Estaba por decirlo de algún modo, perdido. Si las cosas salían mal, no pasaba de seguir igual.
Así que, decidió apostarlo todo e intentarlo. Al principio, hubo algo de confusión sobre el motivo de la llamada, pero conforme fueron hablando, se dio cuenta de que, en cierto sentido, Dante estaba como él: deslindado del conflicto familiar, que acababa de encontrar un amigo en un tío casi desconocido. Que había encontrado un posible apoyo, estando tan sólo como estaba. Tras conversar un rato, su tío terminó por ofrecerle apoyo… en Maine.
Vale, estaba lejos. ¿Pero qué más daba a estas alturas? Si había atravesado un continente y océano, que no atravesase parte del país. Con esperanzas varias, ganas de empezar de nuevo (otra vez), llegó a Diamond City tras efectuar circo, maroma y teatro para obtener dinero para costear el viaje. Sin embargo, con el paso del tiempo, consideró que había valido la pena. Dante resulto ser muy buen sujeto, y hasta trabajo le dio. Poco a poco fue ahorrando dinero para poder volver a la escuela. Porque sí, en medio de su arranque de libertinaje, dejó la carrera sin terminar, y ya había pasado casi un año tras su impulsivamente planeada partida, y sentía que si dejaba pasar más tiempo, nunca la iba a terminar, así que terminó metiendo papeles en el internado de la ciudad Hayate School, esperando que le revalidaran materias. Por fortuna, tuvo éxito en su cometido así que ahora se dispone a terminar la carrera de Arquitectura, trabajando en sus ratos libres en el Caramel.

Extras

♦️ Su segundo nombre es Dezső.
♦️ La razón de que tenga un segundo nombre, es en parte por la manía familiar, y en parte por la tozudez de su madre.
♦️ No necesita usar lentes, pero le gusta hacerlo. Los suyos no tienen aumento.
♦️ El "Mini Dante" es culpa de los empleados del Caramel. Se mencionó una vez el sumo parecido entre ambos, y desde entonces a veces lo llaman así. Podría decirse que es el chiste local.
♦️ Sabe tocar el piano, violín y la armónica, siendo ésta última la que más toca, a veces para relajarse. Los otros dos instrumentos son más dependiendo de la ocasión.
♦️ Pese a que le gusta el alcohol, no suele beberlo a menudo,  ya que se le sube un poco rápido a la cabeza, y es consciente de que no es una persona sencilla de manejar en ese estado.
♦️ Es buen bailarín, y no duda en demostrarlo, arrastrando a la gente a bailar consigo en ocasiones.
♦️ Es zurdo.

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Re: ID || János D. Blackwood

Mensaje por Erik Wickham el Lun Oct 16, 2017 11:23 am

FICHA ACEPTADA

No olvide firmar el registro de personajes ocupados y enseguida se le dará color.

Bienvenido a Hayate School, disfrute su estadía.

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