Soft Feathers [Tyler Reagan]

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Soft Feathers [Tyler Reagan]

Mensaje por Tyler Reagan el Miér Oct 04, 2017 9:47 pm




Tyler





• Nombre: Tyler Reagan
• Raza: Harpía
• Edad: 19 Años
• Ocupación: Bodeguero en una fábrica de textiles
• Relacionado con: Gazsi Binici - Medio hermano
• Posición: Uke


''Descripción Física''

Con un metro setenta de estatura y unos escasos 60 kilogramos de peso, el pequeño harpía posee un cuerpo esbelto y firme, a pesar de no mostrar mucha musculatura. Su blanca piel, de una tersura como la porcelana, muestra varias pequeñas cicatrices ya emblanquecidas con el pasar del tiempo por diversas partes de su cuerpo, al igual que unas pocas quemaduras de cigarro en sus brazos y piernas, debido a la violencia intrafamiliar de la que sufría.
Posee cabellos rubios, lacios y finos, que tapan parcialmente su frente y que no se enredan con facilidad, aquellas hebras delicadas son abundantes a pesar de que no se note tanto por la falta de volumen. Sus cejas, del mismo color, son levemente pobladas y muy definidas, sus pestañas, en cambio... son una locura; invaden sus ojos con su graciosa y curva exuberancia, vamos, que tiene muchas y son muy crespas. Sus ojos son de un profundo cian, como el mar de las Baleares, su nariz es pequeña y respingada, su boca también es pequeña y sus labios, mullidos, son relativamente gruesos y rosa, con curvatura y arco definidos. Sus facciones son suaves y equilibradas.
Tiene el torso un poco más pequeño, dando paso así a unas largas definidas y estilizadas piernas. Caderas estrechas y una cinturita de la que cualquier mujer sentiría envidia. De sus manos destacan sus  palmas pequeñas, dedos largos y delgados, siempre teñidos con más de algún color de sus pinturas... a veces, también tiene teñida la cara y la ropa. Sus hombros son más bien enjutos y no posee una espalda tan desarrollada, puede parecer un debilucho aunque realmente no lo sea y, muchas veces, lo han confundido con una chica de cabello corto y cero busto.
No tenía mucho sentido del estilo hasta que Gazsi entró a su vida, si antes solía andar de jeans holgados, camisetas que le quedaban grandes y algunos agujeros, hoy por hoy se dedica a vestirse bien, aunque realmente le cuesta porque siente que llama mucho la atención, pero Gazsi es más bien insistente... y no puede decirle que no. La única excepción es cuando está pintando, ahí sólo usa una jardinera de tela de jeans y alguna camiseta vieja.
Como harpía, Tyler presenta plumas color crema, con ribetes de color cian y verde. Sus manos y pies se transforman en garras de ave y varias zonas de su cuerpo se cubren de plumas ligeramente, como por ejemplo, al rededor de sus ojos, los cuales también mutan, tras sus orejas, desde las caderas hacia abajo que es completamente emplumado y alrededor de su cuello, tapando hasta sus hombros y parcialmente el inicio de su pecho.

Tyler:

Como se vería Tyler de Harpía:


''Descripción Psicológica''

Tyler es un joven con un temperamento tranquilo, no suele enfadarse con facilidad, es más, es capaz de aguantar tanto tiempo las cosas que pronto termina olvidándolas, o reventando. De buenas a primeras, te encontrarás con un rubiecito dispuesto a ayudar siempre, un chico de sonrisa fácil, de rápida risa, alegre, entusiasta y por sobre todo muy fuerte. No le ha tocado fácil, pero no se rinde por ello ni se deja decaer. Es muy de piel, muy amoroso con sus cercanos; está atento a los detalles y le encanta demostrar el afecto que les tiene con más de algún regalito, o algo rico que obtuvo de alguna receta de internet. Su sordera jamás le ha impedido nada, y no se siente menos capaz por ella, de hecho, a veces siente que realmente le favorece.

Frente a los problemas, Tyler no suele rendirse, siempre buscará una forma adecuada de resolver los dilemas que se le pongan en frente, siendo sincero y lo más diplomático posible, aunque aquello a veces no ocurra con su hermano, Gazsi siempre logra sacarle de quicio. Socialmente hablando, este rubiecito no es de muchos amigos, aunque en sí sea amigable, respetuoso y cortés, le dificulta un poco el contacto con la gente puesto que la barrera auditiva casi siempre termina cansando a los demás. No es fácil para el resto de personas tener que escribirle todo el tiempo, debido, principalmente, a que el lenguaje de señas no es de saber popular.

En el plano afectivo es un completo novato, pero tiene claro que es homosexual. Se enamoró una vez, de un joven mayor que trabajaba de cajero en el supermercado, pero nunca le dijo lo que sentía pues sabía que tenía novia. Se contentaba con hablarle, pues el chico sabía lenguaje de señas, y compartir ese poquito tiempo casi todos los días.

Debido a la actitud de su madre, siente cierta repulsión por las mujeres muy maquilladas y muy perfumadas. Es cierto que hay mujeres que usan unos perfumes exquisitos y su maquillaje es tan bonito que le sorprende, pero cuando los labios están pintados de un rojo carmesí, o los párpados de un fuerte color, no puede evitar sentir cierta repulsión y dolor de estómago. Las reminiscencias de su madre aparecen enseguida.


''Historia''


Su abuela lo definió como "un hermoso bebé que nunca lloró ni dio problema", su madre, como "una abominación". Ciertamente, ser un macho y ser harpía era algo muy fuera de lo común, las harpías siempre fueron hembras y, muy escasos los casos en los que nacía un macho. Desde antes de su nacimiento, ambas sabían que tendrían que tener un cuidado especial con el chico, primero, porque era sordo, lo segundo, porque como macho harpía, podría dar a luz, aunque aquello realmente no le preocupaba a su madre, se lo tiró a su abuela como si fuera un objeto sin importancia más. Tyler nació sordo debido al abuso de drogas y alcohol por parte de su madre. Su abuela daba gracias al cielo que sólo había sido eso y nada más, de hecho, con tanta porquería que Emma Reagan consumía, era un milagro que no hubiese salido con más problemas. Su nombre se lo dio su abuela, el apellido era el que la familia mantenía... la mujer nunca supo quién era el padre del menor y con el tiempo entendió el porqué. Su madre era una vividora.

Su infancia fue dura. Vivían en una casa que a duras penas se mantenía en pié, definirla como "en mal estado" sería una forma patéticamente optimista de ver su situación. Vivían con lo poco y nada que lograba ganar su abuela y el escuálido pago que les entregaba seguros sociales. Su abuela se dedicó a cuidarlo durante toda su infancia, y es a ella a quien considera como su verdadera madre, puesto que siempre estuvo al pendiente de él. Le pagó una escuela especial, vendiendo pasteles, postres, almuerzos y cuanta comida podía para que el menor pudiera tener algunas herramientas y aprender a comunicarse; ella, desde antes, asistió a un curso gratuito para aprender lenguaje de señas y así poder iniciar a Tyler desde muy corta edad, puesto que su sordera no tenía remedio alguno. Tenía amiguitos con los que compartía en sus clases, pero ninguno con el que salir a jugar por las tardes, dado que la escuela quedaba bastante lejos de donde vivía. Bajo el alero de la mayor de los Reagan, Tyler no sufrió mayores desdichas, sin embargo, cuando su abuela no estaba para protegerlo, aquella mujer desparramaba todas sus desdichas en el menor. La violencia intrafamiliar era pan de cada día y el pequeño harpía, mucho más que llorar silencioso contra las ropas de su abuela cuando ésta llegaba, no podía hacer.

Los años fueron pasando bajo la misma rutina, hasta que su abuela dejó aquel plano en un terrible asalto con consecuencias fatales, cuando el niño tenía tan sólo 12 años. La situación se volvió caótica. Si su madre pasaba días fuera, para volver magullada, borracha y desastrosa, ahora desaparecía incluso por semanas y el menor tuvo que aprender a valérselas por sí mismo. Recordaba todo lo que hacía su abuela y, poco a poco, fue adaptándose a mantener aquel pequeño espacio roñoso, usando lo que podía, comiendo lo que fuera, fideos recocidos por semanas, arroz pastoso y, de vez en cuando, alguna hamburguesa que no siempre quedaba bien cocida. Pero esa era su habitualidad, eso era a lo que estaba acostumbrado y aquello era lo que sentía que era la realidad, sumido en la pobreza y en una constante desinformación.

Sin embargo todo fue distinto un día, a sus quince años. El sol había alumbrado su habitación a primera hora, el olor del ambiente era diferente; podía sentir como el verano se abría paso en esa pequeña mezcla con suaves toques a cerezas, sandías, duraznos y damascos, que sobrepasaba con creces el olor del vómito en el baño, de alcohol derramado, de cenizas de cigarro. Y aunque su rutina diaria seguía igual -limpiar, cocinar, alimentar a su madre- algo podía presentir, puesto que el sol quería entrar por cualquier rendija de la casa, por los agujeros en las cortinas e, incluso, por los de las paredes. Quizás ese sería su último día... sabía a cambio y eso, le aterraba.

Se encontraba limpiando el comedor cuando una botella se estrelló directamente en la pared a su lado, su reacción tardía no le permitió cubrirse de los vidrios que explotaron en toda dirección, pero para su suerte, no hubo daño alguno. Al mirar a su madre ésta, echada en el sofá, una pierna colgando del brazo del mismo, borracha y drogada a más no poder, le indicaba la puerta con una de sus manos y una cara de fastidio terrible.

—"m@ld¡t* sordo"— pudo leer de sus labios.
Con las piernas algo temblorosas por la impresión reciente, se dirigió a la entrada de la casa, esbozó una suave sonrisa a pesar de todo... ¿Serían nuevamente los de servicio social? Esperaba que no, era difícil tratar de comunicarse con ellos. Agarró la libreta y el lápiz que siempre se encontraban en el arrimo junto a la puerta y abrió.
Un hombre, muy alto, que le sacaba más de una cabeza de estatura, estaba tan sorprendido que a pesar de tener la tez morena, había palidecido. Aquello le hizo parpadear un par de veces, confundido... aún así, buscó en las hojas que ya estaban escritas aquella que decía: "Hola, soy sordo ¿En qué puedo ayudarte?", en una letra muy bien cuidada, sonriéndole con toda la dulzura que desbordaba a pesar de su mala vida. El hombre demoró en contestar, incluso en reaccionar, quizás no se esperaba encontrarlo a él, quizás, se había equivocado de casa.
Pronto la libreta le fue arrebatada y unas letras manuscritas se apreciaron en estas "Busco a Emma Reagan". Puso una mueca algo nerviosa y algo apenada antes de volver a escribir: "Si vienes a conversar con ella, no creo que logres mucho", un suspiro silente después, se movió de la misma y le dio paso al hombre para que pudiera entrar.

Escandalosos gritos escapaban de la boca de esa mujer, que podía haber presumido su belleza antaño. A pesar de seguir siendo joven, la droga y el alcohol la tenían demacrada. Tyler sólo podía apreciar su enojo, no tenía idea de que pasaba. La veía con el ceño fruncido, y aquel hombre no movía ni la boca, sólo terminó arrebatándole la libreta otra vez para poner que se iba y que vendría a verlo en otra ocasión. Le pareció que si era de servicios sociales, pues la visita había sido tan corta como la de esas personas. Esa noche, la paliza que aquella mujer le propinó había sido tan grande, que con suerte pudo levantarse al día siguiente, tres días en los que apenas pudo abrir sus ojos.

Un año pasó, encontrándose con el moreno de rubios cabellos constantemente. En el supermercado, en la calle, en las zonas que recorría. Pronto, aquellos encuentros se volvieron una amistad férrea y muchos años habían pasado sin que el pequeño harpía riera de verdad, pero con Gazsi se le hacía fácil, incluso, la vida en su casa era mucho más llevadera. En una de esas oportunidades, Gazsi le contó que era su hermano y no pudo caber en sí de felicidad, porque siempre había sentido que le faltaba algo, que había algo que le decía que no estaba solo. Ya cercano al final de ese mismo año, cuando ya tenía dieciséis años, el mayor lo invitó a vivir con él y aquella fue la carta abierta a su libertad. Ni siquiera lo pensó dos veces, esperó a que le pasara a buscar, con su pequeña maleta lista. Su madre estaba tan borracha que ni siquiera lo notó.
Tampoco lo buscó.

Portland había quedado atrás. La nueva vida con su hermano, en la hermosa ciudad de Diamond, estaba repleta de lujos. Nunca en su vida se habría imaginado que hasta tendría un mayordomo, una cama amplia, una habitación enorme... ¡Incluso una televisión! ¡Una televisión con subtítulos que le permitía entender todo! Su vida había dado un giro en 180° y no podía estar más agradecido, tanto que se esforzaba por hacer cuanto pudiera en esa "pequeña" casa victoriana. Pero pronto se vio limitado y no por su sordera, si no que por su propio hermano. Los "no es necesario que hagas esto", "no te esfuerces tanto", "¿Para qué vas a trabajar si yo puedo mantenerte?" llovían a cada segundo, arremolinándosele por dentro. Hasta que un día, con 17 años, reventó: "¡Soy sordo, no limitado! ¡Déjame hacer las cosas, que no quiero ser una carga!" le gritó, rojo como un tomate. Gazsi reventó en risas, apodándolo de ahí en más... "Gaviotita" aludiendo a sus gritos y al hecho de que era -casi- un pájaro como esos.

Hoy a sus diecinueve años, Tyler ya está un poco más empoderado, estudia de noche para terminar el colegio y trabaja en una fábrica de textiles. Siendo el único allí, con su over-all gris, se dedica a cuidar de las enormes bodegas, revisando inventarios y que todo permanezca en su lugar, recibiendo las entradas, anotándolas y también, registrando las salidas de material. Un trabajo solitario pero bien remunerado, con eso aporta a la casa y puede comprar sus tan amados óleos, lápices, croqueras, pinceles y telas, dibujando y pintando hermosos paisajes y personas en su tiempo libre.


''Gustos y Disgustos''

❆Los animales.
❆El helado de mora.
❆Las verduras y las sopas. En realidad, todo lo que sea comida... a excepción de una que otra pequeña cosita.
❆Pintar y dibujar.
❆El olor de la Trementina.
❆Los libros, todos los libros, de todas las temáticas posibles.
❆Los relojes.
❆Los regalos que le hace su hermano.
❆Regalarle cosas a Gazsi.
❆La computadora y el móvil que Gazsi le regaló ¡Son tan útiles!
❆Que las personas intenten comunicarse con él, le llena de alegría.

☠️ Que Gazsi hable solo... lo ve mover las manos y la boca y no entiende a quién le habla, siempre lo deja confundido.
☠️ Cualquier interacción con su madre, incluso su recuerdo o hablar de ella.
☠️ El alcohol y el olor que se le impregna a los cuerpos cuando beben.
☠️ El olor del metal caliente y de ciertas drogas. Está de más decir que también odia las drogas.
☠️ Los cigarrillos, el olor del tabaco.
☠️ Los fideos recocidos, las papas reblandecidas, el arroz que parece mazamorra... el risotto.
☠️ Los drogadictos y borrachos.
☠️ La gente que no llega a tiempo, le desespera la impuntualidad y la irresponsabilidad.
☠️ Aquel momento de la noche antes de irse a dormir. La aplaza lo más que pueda, porque su cerebro no para de recordarle cosa tras cosa. Recordar y no poder detenerlo.


''Habilidades y Debilidades''

❆Cambiar de forma:
Puede cambiar a su forma real, la de una harpía de grandes alas con garras, patas  y cola de ave. Obtiene con ello la habilidad de volar y, además, su fuerza, resistencia y agilidad naturales se incrementan aún más en esa forma. También le cede la habilidad de emitir un graznido ensordecedor, que afecta el equilibrio y marea a quien le escuche, dejándolo aturdido por mucho tiempo.

❆Fuerza, Resistencia, Agilidad:
Su naturaleza lo dota de una fuerza descomunal, superior a la de 5 hombres con entrenamiento. Su resistencia es equivalente a su fuerza y su agilidad es superior a la de un humano con entrenamiento en un 50% más.

❆Compensación por Carencia:
Su vista y su olfato ya eran superiores por su raza, sin embargo, el hecho de nacer sordo le ayudó a llevar sus sentidos más allá. Tiene un radio olfativo de 500 mts. y vista de Águila.

❆Plumas Afiladas:
Sus plumas son extremadamente duras y filosas una vez arrancadas, pueden ser utilizadas como cuchillas al momento de defenderse. Bastará con batir sus alas con fuerza para que estas salgan disparadas en la dirección que desee, cual si fueran una extensión viva de él.

❆Turbulencia:
Tyler puede generar un campo de aire y plumas afiladas a su alrededor que le protegen de todo peligro, desviando con ello gran parte del daño, si es que no en su totalidad, que pueda recibir.  

☠️ Cambiar de forma:
En su forma humana, Tyler no puede usar su grito. Debe estar como mínimo media hora como Harpía para poder volver a transformarse en humano. El cambio derrocha mucha energía y si abusa de ello, cambiando varias veces en el día, el dolor de huesos y músculos será insoportable.

☠️ Fuerza, resistencia, agilidad.
Un golpe de adrenalina puede llevarlo al desmayo en un dos por tres. Llevar a su cuerpo a los extremos puede dejarlo inhabilitado por más de un día, necesitará consumir muchos alimentos, sobre todo proteínas, para recuperarse de aquel estado de debilidad.

❆Compensación por Carencia:
Al tener ambos sentidos tan desarrollados, los cambios bruscos de luz-oscuridad, pueden dejarle ciego por unos segundos e imposibilitarle la ubicación, al continuar impidiéndole la vista parcialmente. Por supuesto, los olores muy fuertes lo marearán y le provocarán náuseas. Una combinación de ambas lo dejarían completamente fuera de combate.

☠️ Plumas Afiladas.
Las plumas sólo son afiladas cuando su motivo es el de atacar o defenderse, de otra manera, son sólo bellas plumas. Esta habilidad sólo puede ser utilizada en su forma total de harpía, y, obviamente, como cualquier objeto lanzado, pueden ser bloqueadas y esquivadas con facilidad.

☠️ Turbulencia.
Nuevamente, la habilidad sólo puede ser utilizada en su forma real. Si bien le protege de los daños que lleguen por sus flancos, moverse de más, generaría la ruptura del ciclón, puesto que es el movimiento de sus alas el que genera el vórtice. Tampoco puede utilizarla por mucho tiempo, cansar sus alas rápido le propondría un problema si necesitara escapar. Si se es un arquero certero, o un maestro en disparo, o se posee una vista tan afilada como la del menor, podrán traspasar la barrera notando sus puntos débiles, pues las plumas suelen dejar ciertos puntos sin cubrir, que, aunque sean pequeños, pueden dejar pasar algún proyectil menor.



''Extras''

★Es fértil, lo que quiere decir que puede quedar embarazado. Es una rareza que viene con todas las harpías macho, puesto que es una raza que sólo posee "hembras reproductivas", ser macho no le exime de poder reproducirse.
★Cocina bien, a punta de empeño aprendió y ahora le pide al mayordomo que le enseñe aún más recetas.
★A estas alturas estaría cursando el segundo año de secundaria.
★Gazsi le regaló una Setter Irlandés entrenada para ayudarle en cualquier caso. Se llama Sienna.


Procedencia
Will Reed - Arabian Nights in Nessa no Rakuen (Vivid Color)

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Re: Soft Feathers [Tyler Reagan]

Mensaje por Arthur Kirkland el Jue Oct 05, 2017 4:57 pm



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