Yaichi ID}

Ir abajo

Yaichi ID}

Mensaje por Yaichi el Lun Ago 15, 2016 9:24 pm

Nombre: Yaichi

  Raza: Demonio

  Edad: 35 años aparentes. Reales ≈160 años.

  Ocupación: Propietario de una casa de taikomochi (hombres geisha)

  Relacionado con:

  Descripción física:

Yaichi no es un hombre ni demasiado alto ni demasiado bajo, se encuentra en la medida promedio, siendo ésta 1.70 metros más o menos. De complexión delgada, incluso se podría decir que parece hasta desnutrido, sin embargo, la viveza de la que goza su rostro, echa por tierra todos esos pensamientos. Extremidades elgadas y acordes con su fisonomía. Como ya se ha mencionado, su rostro goza de viveza. Dicho rostro se halla conformado por unos vivos ojos de un tono celeste. Labios delgados en los cuales siempre se parecia una agradable y despreocupada sonrisa. Su cabello es fino y liso, de una tonalidad grisácea. Éste lo lleva recogido de la forma tradicional de la época en la que nació, pero desaliñado. Le gustaría alardear de una piel nívea, sin embargo está ligeramente bronceada, haciendo constraste con su claro cabello y con sus ojos. Otro detalle del que le gustaría presumir es de una piel sin cicatriz ni marca alguna, mas no es posible pues, en su espalda, en su hombro izquierdo se puede apreciar una mancha de nacimiento en forma de hoja de maple.

Su vestimenta prácticamente está conformada por kimonos, no se ha habituado a la ropa moderna.

  Imagen:
Spoiler:

  ¿Uke, Suke o Seme?: Suke

  Personalidad:

Carismático, misterioso y tranquilo, quizás esas sean las mejores palabras que podrían definirlo con exactitud, pero como todo el mundo, suele salirse a veces un poco de eso. Es alguien que trata de vivir el presente y no anclarse en el pasado, pero hay ocasiones en las que le es completamente imposible, no fue alguien demasiado agraciado como para olvidarlo fácilmente. Independientemente de esto es una persona risueña, siempre lleva en su rostro una agradable sonrisa. Se despreocupa de los asuntos nimios, que no son nada interesantes para él. En determinadas ocasiones, su amabilidad se puede ir por los suelos y soltar en tu cara, sin pensárselo dos veces, que eres un ser molesto. Claro, que eso pasa cuando acabas con su eterna paciencia. Aunque no lo parezca posee cierta maldad. No quieras verlo enfadado.

Se puede conversar con él, pero eso sí, como se mencionó con anterioridad, sin tocar temas del pasado. Es dado a las charlas, sabe qué decir en cada momento. Prefiere una buena conversación a cualquier otra cosa. Siempre está dispuesto a hacerle un favor a alguien, siempre que esté en sus posibilidades de realizarlo.

En el terreno amoroso no es alguien que se enamore con facilidad, aunque es un amante del placer (siempre consentido por él). No es para nada alguien celoso en principio, piensa que nadie es pertenencia de nadie, es libre de hacer lo que quiera, pero eso sí, con un determinado límite. Si lo sobrepasas atente a las consecuencias. Éstas pueden variar dependiendo del día, puede desde ignorarte por completo a decirte cuatro cosas bien dichas a la cara, sin cortarse un pelo, sin formar un espectáculo, con toda la parsimonia del mundo pero con desprecio en sus palabras.

Es bastante sincero, mas con sus sentimientos no lo es tanto. Sufrió en su infancia, por lo que cuando creció aprendió a tragarse sus problemas y penas. Total, contárselos a su compañeros no serviría de nada, no le iban a solucionar nada. Independientemente de esto, cuando de verdad llega a interesarse amorosamente por alguien es capaz de sentir celos, pero no los demuestra.

  Lo que le gusta:
✔ La soledad
✔ El alcohol
✔ Fumar
✔ Las personas sinceras
✔ Aunque pueda sonar contradictorio con el primer punto, le agrada oír el bullicio

  Lo que no le gusta:
✘ El ruido en exceso
✘ Las personas molestas y que están todo el día encima
✘ Los mentirosos
✘ Las nuevas tecnologías, aún no termina de habituarse a ellas
✘ La violencia. Sufrió de ésta en su infancia, por lo que no la soporta. Aunque esto parece un poco contradictorio con su raza, mas cuando se ofusca no puede evitarlo.

  Habilidades:

El silencio de la muerte: Esta habilidad rodea a Yaichi, generando un espacio de 3 metros a la redonda en el cual dentro de la zona no se producirá ruido alguno hacia el exterior. Es decir, nadie escucha lo que está sucediendo en ese radio, pero sí pueden escucharse los sonidos de fuera.

Percepción de auras: Esta habilidad le confiere la capacidad para detectar el aura de las demás razas, pudiendo así saber su procedencia. No las percibe por su olor, sino que dependiendo de la raza es de un color o de otro.

Sentido del oído desarrollado: Posee una excelente audición, pudiendo oír lo que el sentido de la audición humana normal no es capaz de oír.

  Debilidades:

El silencio se rompe: Sólo puede silenciar una zona, esa circunferencia no persigue a Yaichi. Si se sale del radio, la insonorización desaparece. [Uso: 2 veces por tema; Duración: 3 posts; Recuperación: 5 posts.]

Daltonismo: A pesar de poder ver el color de las auras, al sufrir de daltonismo es muy probable que termine confundiéndose.

Ruidos estridentes: Cualquier ruido, por cotidiando que sea -por ejemplo, un jarrón caerse-, provoca en él un aturdimiento y desorientación.

  Historia general del personaje:

Nació en la era Edo de Japón, allá por el 1860. Fue el primogénito de una familia adinerada, sin embargo era repudiado por sus padres, bueno, más bien por su madre, la cual estaba obsesionada con la belleza. Yaichi, al poseer aquella marca de nacimiento en forma de hoja de maple, lo repudiaba diciéndole cosas realmente crueles a la cara. Incluso llegaba a recurrir a la agresión física cuando se acercaba a ella. El joven muchacho poco a poco fue creando una coraza y se cerró en él mismo, no exteriorizando sus sentimientos. El criado de aquella familia entabló muy buena amistad con el joven Yaichi, era el único que no lo clasificaba de horrendo por una simple marca en su piel, de hecho lo ayudó a verla de una forma distinta. Incluso le mencionó que era hermosa y la comparó con las hojas del maple que tenía plantado en su jardín. Desde ese entonces, la confianza en sí mismo se vio en alza. Sin embargo aquello no cambió en nada la situación con sus padres.

A los pocos años -ya tenía unos 15 años-, fue secuestrado por unos bandidos que penetraron en su casa con la firme intención de robar. Sus padres no sufrieron daño alguno, como tampoco el criado. En sus meses de secuestro descubrió algo que jamás se hubiera imaginado. Algo que cambiaría al joven Yaichi por completo. El mismo líder de la banda le confesó que el criado en el que tanto confiaba había planeado el secuestro y que sus padres no querían pagar el rescate. No se lo creía. Aquel criado lo ayudó ¿por qué razón querría hacerle algo como eso? No lo comprendía. La imagen de aquel hombre se le cayó a pedazos, roto por el dolor comenzó a derramar lágrimas en silencio. Ya no confiaría en nadie más, o al menos no tan ciegamente como lo hizo con aquel hombre.

Al cabo de unos instantes no quiso conocer las causas que lo llevaron a realizar tal crueldad, sólo quería buscar venganza. El alma del joven muchacho cada vez se fue oscureciendo más.

Fue liberado de su secuestro por compasión del líder de la banda. Durante varios años -5 exactamente- estuvo deambulando por las calles, alimentándose como podía de las personas a las cuales atracaba en sus viajes. Una noche, una mujer ya entrada en años, lo vio tirado en la calle, completamente desnutrido. Carcomida por la compasión, lo acogió en su local. El local se encontraba situado en el barrio rojo. Sí, la mujer regentaba una casa de geishas. Lo acogió en su seno y cubrió todas sus necesidades.

Se hallaba cómodo en aquel lugar, sin embargo aún no podía descansar tranquilo sabiendo que aquel hombre aún se encontraba vivo. Una noche salió a hurtadillas de su residencia, sin embargo no pasó desapercibido por la astuta mujer. Había tratado bastante tiempo con él y se dio cuenta de las intenciones que se traía entre manos, mas hizo caso omiso.

Durante todo ese tiempo que estuvo con aquella mujer investigó por el posible paradero del sirviente, dando con él con la ayuda de un espía con el cual se alió. Días antes le mandó una nota a dicho sirviente para citarse ambos y ajustar cuentas. Aunque en la nota sólo estaba plasmado la acción de hablar.

La noche que salió de la casa de geishas se encaminó hacia el lugar citado. Allí estaba él, aquella persona que lo traicionó de esa forma tan rastrera. Yaichi no pronunció palabra alguna, simplemente actuó empujándolo con rabia hacia un pozo cercano, por el cual lo precipitó, acabando con su vida en ese instante.

Al fin se hizo justicia. En ese momento no se arrepintió de nada de lo que hizo. Aquel hombre merecía morir y le arrebató la vida con sus propias manos.

Después del incidente regresó a lo que era su casa. La mujer esperaba al joven muchacho en la puerta del establecimiento. Los ojos del muchacho se abrieron de par en par cuando de los labios de la mujer salieron las siguientes palabras: "Sé lo que has hecho". Sin embargo, se sintió aliviado al saber que haría la vista gorda sobre ese asunto. A fin de cuentas aquella mujer sabía demasiadas cosas sobre su vida.

Con el tiempo, formó una banda de ladrones, que irónicamente se dedicaba a secuestrar a los hijos de los peces gordos y pedirles un rescate. Las cosas se fueron torciendo y poco a poco, todos los integrantes de la banda fueron cayendo, mientras que otros simplemente se vendieron al mejor postor. En lo referente a nuestro hombre, cayó gravemente enfermo. Se debatía entre la vida y la muerte. No quería morir. Quería seguir viviendo por un tiempo más.

En ningún momento se imaginó que aquellas historias de fantasmas se podrían hacer realidad, pero una extraña figura se presentó ante él, no pudo divisar bien de lo que se trataba. Apenas oía las voces con claridad, las únicas palabras que pudo captar de aquel extraño ser fueron 'pacto' y 'eternidad'. Las únicas dos palabras que quería oír. Aceptó sin rechistar, a fin de cuentas no quería morir aún.

A partir de ese entonces, su vida como humano finalizó. Comenzando su vida como un demonio. Exacto. Aquel extraño ser era un demonio que hizo un pacto con él, haciéndole entrega de la eternidad de la que gozaban los demonios. Le hizo entrega de la longeva vida de un demonio cuando cumplió los 35 años.

Después de ese incidente, su vida no sufrió ningún revés ni nada destacable, todo continuó su curso normal y fue capaz de ahorrar algo de dinero para poder sobrevivir en cada época que se le venía. Si embargo, sus pasos, sin saber por qué, terminaron en Estados Unidos; más concretamente en la ciudad de Diamond City, en el Estado de Maine. En dicha ciudad, gracias al dinero recaudado durante todos los años pasados, fue capaz de levantar un negocio: una casa de taikomochi. ¿Razón? No se adaptaba a la nueva forma de vida y quería sentirse como en casa.

  Extras:

• Posee un establecimiento, una casa de taikomochi, el cual está ambientado al estilo tradicional japonés. Aquellos muchachos que trabajan en su establecimiento son obligados a vestirse con lujosos kimonos y a ofrecer toda clase de servicios a sus clientes, no sólo el sexual. Sin embargo, no todos son obligados a vertir así. Algunos de ellos visten de forma casual. Dependiendo de la demanda del cliente. El local se denomina: 'Las Cinco Hojas'.

  Anime/Manga/Juego/Novela de donde procede el personaje: Saraiya Goyou

  Nombre real del personaje: Yaichi

  Preguntas y respuestas:
 
avatar
Yaichi
ciudadano
ciudadano

Mensajes : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Yaichi ID}

Mensaje por Invitado el Mar Ago 16, 2016 6:12 pm

FICHA ACEPTADA


No olvide firmar el registro de personajes ocupados y enseguida se le dará color.

Bienvenido a Hayate School, disfrute su estadía.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.